Define tu fe y tu amor

«La vida es tu vocación y no debes, por tanto, seguir jugando al escondite cuando se te llama a luchar en primera fila. Define tu ideal, define tu fe y tu amor. Define, en una palabra, tu programa de vida, tu opción, tu esperanza, tu proyecto»
(Cristo al centro, n. 1648).

La vigilancia del corazón. Define tu fe y tu amor
02 de Diciembre de 2012
El Evangelio de Hoy
santo Evangelio según san Lucas 21, 25-28. 34-36

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad.

Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación. Estén alerta, para que los vicios, con el libertinaje, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.

Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Palabra del Señor.

Oración introductoria
Señor, creo y espero en Ti, te amo. Creo en el valor que tiene mi lucha y mi sacrifico si está unido al tuyo. Que esta meditación me dé la gracia de saber aceptar con prontitud las inspiraciones de tu Espíritu para poder llegar al cielo cuando me llegue mi tiempo

Petición
Dame la sabiduría para poder amar y seguir tu voluntad, así como el don del entendimiento para comprender con profundidad las verdades de mi fe.

Meditación de El Evangelio de Hoy
La vigilancia del corazón. Define tu fe y tu amor

«Los textos litúrgicos de este periodo de Adviento nos renuevan la invitación a vivir a la espera de Jesús, a no dejar de esperar su venida, de tal modo que nos mantengamos en una actitud de apertura y disponibilidad al encuentro con Él. La vigilancia del corazón, que el cristiano está llamado a ejercer siempre, en la vida de todos los días, caracteriza en concreto este tiempo en el que nos preparamos con alegría al misterio de Navidad. El ambiente exterior propone los habituales mensajes de tipo comercial, aunque quizá en tono menor a causa de la crisis económica. El cristiano está invitado a vivir el Adviento sin dejarnos distraer por las luces, pero sabiendo dar el justo valor a las cosas, para fijar la mirada interior en Cristo. Si de hecho perseveramos “vigilantes en la oración y exultantes en la alabanza”, nuestros ojos serán capaces de reconocer en Él a la verdadera luz del mundo, que viene a iluminar nuestras tinieblas» (Benedicto XVI, 11 de diciembre de 2011).

Reflexión apostólica
«El balance diario ayuda a rectificar, confirmar o enriquecer las actitudes, decisiones y actuaciones personales para que estén siempre en línea con una vida que busca su plena realización en el amor a Dios y al prójimo»

Propósito
Renovar mi compromiso de hacer diariamente un balance sobre cómo estoy viviendo el amor.

Diálogo con Cristo
Jesús, Tú me enseñas que quien tiene esperanza vive de manera distinta, porque no hay sombra, por más grande que sea, que pueda oscurecer la luz de tu amor. Ayúdame a confiar cuando se presente la angustia o la tristeza. Dame la fuerza para realizar la misión que has querido encomendarme y que mi testimonio propague esta esperanza cristiana en mi familia y en mi medio ambiente.

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