Dios detesta el divorcio

Dios detesta el divorcio y la separación de los cónyuges”

(Malaquias 2:16)

El puede ayudarle a restaurar su hogar aunque todo parezca perdido y sin esperanza…
Porque ninguna cosa es imposible para Dios (Lucas 1,37)
Si usted se encuentra atravesando por la difícil situación de un posible o actual divorcio, usted debe saber que aún tiene una oportunidad de restaurar lo que el enemigo de Dios ha roto.Necesita saber que el divorcio de una pareja no es el plan que Dios tiene para la vida de dos personas que han jurado “amarse por toda la vida, en las buenas y en las malas, en la abundancia y en la escasez, en salud y en enfermedad.”El no desea que lo que una vez unió sea separado por el hombre o por cualquier circunstancia contraria a Su plan original para las familias.
Comprendemos el dolor, desesperación, humillación, impotencia, frustración, furia, depresión y soledad que atraviesan todos aquellos que enfrentan este terrible evento en sus vidas.No es nada fácil atravesar por una situación así, solamente aquellos que viven o que han vivido esta dura experiencia conocen la magnitud y profundidad de esta agonía.
Lamentablemente, los hogares destruidos están por todas partes.El porcentaje de familias destruidas aumenta de manera alarmante en todos los países.Es un mal que afecta cada vez más a mayor número de familias.
La terrible experiencia de una separación y/o divorcio causa estragos profundos en las vidas de aquellos directamente afectados.Las personas involucradas atraviesan por una serie de etapas que van desde la depresión hasta la opresión por parte de las fuerzas del mal.
Es muy lamentable que en la gran mayoría de los casos, no se brinde la orientación y ayuda adecuada que puede lograr la restauración de vidas, matrimonios, familias.Es más, en vez de ayudar a quienes pasan por este traumático evento, lo que muchas personas bien intencionadas hacen es hundir más en la desesperación y en el dolor a las victimas de este ataque diabólico en contra de los planes de Dios para las parejas y la familia.
En muchos casos, abundan quienes ofrecen consejos que son totalmente opuestos a los principios bíblicos de restauración de las vidas y relaciones personales y familiares, ofreciendo en su lugar alternativas de “escape” tales como; ‘olvida a tu pareja y continua con tu vida’, ‘págale de la misma manera’, ‘pide otra persona a Dios’ (!!!), ‘demuéstrale que eres mejor y que no te merece’, etc.
Lo que estas personas ignoran –o no les importa- es que el matrimonio es sagrado ante los ojos de Dios, es una pacto de por vida contraído entre dos personas que se aman –hombre y mujer, para evitar malentendidos- y el Dios del Universo. Si, Dios está incluido en este pacto y a el no le agradan las separaciones ni los divorcios, mucho menos las relaciones adulteras que generalmente se desarrollan a partir de estos.
Pero la buena noticia para aquellos que sufren la agonía y dolor de un matrimonio roto por la separación, el divorcio y el adulterio, es que Dios quiere restaurar los matrimonios que han sido atacados por Satán, y más importante aún, quiere restaurar y sanar las vidas de ambos en la pareja que una vez y para siempre fuera unida ante El como testigo.
¡No hay nada imposible para Dios!No importa que tan adversas, imposibles o desesperanzadoras parezcan las circunstancias de su separación o divorcio, Dios es más poderoso que las fuerzas del mal y puede y quiere, en su gran misericordia, compasión y amor por nosotros que somos sus hijos, restaurar y resucitar lo que ante los ojos del mundo está destruido y muerto.
Así que, no desanime, ore al Dios de los Cielos que atienda su caso y que comience el proceso de restauración en la vida de su pareja y de usted mismo, de su matrimonio.Dios ha de ser glorificado cuando todo el mal y el sufrimiento causado por Satán y sus fuerzas del mal llegue rápidamente a su fin en su vida y en la vida de su pareja

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