Los reyes magos

NO SE PUEDE ENCONTRAR A DIOS Y SEGUIR SIENDO IGUAL. COMO LOS REYES, RETORNAR POR OTRO CAMINO

“Los dones que los reyes magos ofrecen al Mesías simbolizan la verdadera adoración. Por medio del oro subrayan la Divinidad Real; con el incienso lo reconocen como sacerdote de la nueva Alianza; al ofrecerle la mirra celebran al profeta que derramará la propia Sangre para reconciliar la humanidad con el Padre.

Ofreced también vosotros al Señor el oro de vuestra existencia, o sea, la libertad de seguirlo por amor respondiendo fielmente a su llamada; elevad hacia Él el incienso de vuestra oración ardiente, para alabanza de su gloria; ofrecedle la mirra, es decir, el afecto lleno de gratuidad hacia Él, Verdadero Hombre, que nos ha amado hasta morir como un malhechor en el Gólgota.

¡Sed adoradores del Único y Verdadero Dios, reconociéndole el primer puesto en vuestra existencia!” (Juan Pablo II).

Gaspar, Melchor y Baltasar han sentido la necesidad de “buscar”. Buscar al que otros también esperaban, pero que se olvidaron finalmente de seguir buscando… La búsqueda de los reyes fue desde el corazón.

Los caminos de búsqueda de Dios pueden tener paisajes maravillosos, pueden estar llenos de flores en los campos, y pueden ser escarpados, con un cielo que se oscurece, con un Dios que pareciera se ha escondido. La fe tiene momentos de luminosidad y momentos de oscuridad, y a Dios también se le encuentra en la oscuridad de la noche.

Cuando ya habían aprendido el camino, ahora Dios los manda regresar por otro nuevo; el camino de la búsqueda ya no sirve para el regreso, ya no es el camino que va a al encuentro, es el camino de haber encontrado.

Nadie que haya conocido a Dios puede seguir por el mismo camino de antes, nadie que se haya encontrado realmente con Dios puede andar los mismos caminos del pasado, porque ahora es el mismo Dios Quien se hace Camino. Un camino que ya no depende de una estrella, de una señal. Es el camino de quien ha llegado y ha dejado que Dios se haga Luz en su corazón, es el camino no del que busca sino el camino que se convierte en vida, en una nueva visión, en una nueva realidad vital.

No se puede encontrar a Dios y seguir siendo igual, cuando uno se ha contagiado de Él, la vida ya no es la misma. Cuando uno ha visto a Dios aunque sea en la pobreza de un pesebre, los ojos ya no ven los mismo. Cuando uno ha escuchado a Dios, la vida tiene otra música. Cuando uno ha sentido a Dios en su corazón, la vida se llena de caminos y todos son caminos de Dios”.

¡FELIZ DÍA DE REYES! ¡QUE DIOS SE SIGA MANIFESTANDO EN NUESTRA VIDA!

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