Se un apóstol de Jesús

. Bíblicamente, la palabra “apóstol” significa literalmente “alguien que es enviado”. Así que si alguien fue enviado por el Señor para hacer algo, sería un apóstol.

Los apóstoles no nacen de la noche a la mañana. Un gran apóstol se forja día tras día a lo largo de toda su vida. Sin embargo, así como aprendes a hablar hablando y a caminar caminando, la mejor manera de aprender a ser apóstol es haciendo apostolado.

Desde este mismo momento puedes empezar a hacer apostolado en cada momento de tu vida: por medio del testimonio, la acción, la palabra y la oración. Poco a poco irás descubriendo que, además de entusiasmo, necesitas también de la formación, la oración y los sacramentos para ser más eficaz en tu actividad apostólica, cualquiera que ésta sea.

Lo que acompaña a un verdadero apóstol es la Oración

Nadie puede dar lo que no tiene. Si tu intención en el apostolado es dar a Dios a los demás, debes primero llenarte de Dios. Esto lo lograrás mediante la oración y el contacto frecuente con Él. Si quieres iluminar, debes llenarte de luz, y la luz es Dios. Si no mantienes esta unión frecuente con Dios a través de la oración, tu apostolado se convertirá fácilmente en una acción vacía y sin frutos. El mismo Jesús nos lo dijo: “Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El sarmiento que permanece unido a la vid da mucho fruto. Sin mí nada podéis hacer”. (Jn. 15, 5)

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  1. Alfredo Responder

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