Señor, dame fortaleza para superar la muerte de un ser tan amado

 

Señor, dame fortaleza para superar la muerte de un ser tan amado

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida;el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. Juan 11, 25-26.

 

Muchas veces en la vida tenemos pérdidas importantes. Una de las pérdidas más dolorosas es la muerte de un ser querido. No es fácil decir un adiós definitivo a las personas que hemos amado, con las que hemos compartido momentos importantes de nuestra vida. La perdida de ese ser es el suceso más doloroso para el ser humano.
Frente a ello, parece que no hay consuelo alguno. Lo único que podemos encontrar es apoyo emocional, para soportar ese dolor.

Es importante aprender a despedirnos de quienes partieron, porque ello nos ayuda a seguir adelante, a nosotros mismos y, a ellos en la otra dimensión. Tenemos que aprender a aceptar la voluntad de Dios y saber y confiar que estan gozando de la presencia de Dios.

(Video de un canto dedicado a los familiares dolientes, que confortará su alma)


Es muy doloroso, escuchamos a nuestras amistades y familiares darnos palabras de fortaleza pero la tristeza solo la persona doliente lo siente, lo único que podemos hacer para confortar nuestra alma es doblar rodillas y decirles al Señor como aquel ciego: Jesús hijo de David, ten compansión de mi dolor!!!

Respira, llora lo que debes llorar pero no permitas que la depresión invada tu vida recuerda que al ser querido que partió no le gustará verte sufrir, sigue tu vida y honrra a tu ser amado dando testimonio de su vida.

Confía en que Dios asi lo quiso  y que como como creyentes en Cristo, resucitaremos y nos volveremos a ver. Bendiciones

ORACIÓN AL FALLECIMIENTODE UN SER QUERIDO …

¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! Tú, Señor, a quién los cielos, la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos; Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños sobre el sepulcro de un amigo predilecto; Tú, ¡oh Jesús! que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y de corazones que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo, compadécete también de nuestras lágrimas. Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la perdida de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso. ¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma, para que la purifiques en tu sangre preciosísima y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él! ¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia, conformidad con tu divino querer en esta tremenda prueba que tortura el alma!

¡Míralas, oh dulce, oh pidadosísimo Jesús! y por ellas concédenos que los que aquí en la tierra hemos vivido atados con los fortísimos lazos de cariño, y ahora lloramos la ausencia momentánea del ser querido, nos reunamos de nuevo junto a Ti en el Cielo, para vivir eternamente unidos en tu Corazón. Amén.

 

6 Comments

  1. yuri granados Responder
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  2. LAURA Responder
  3. maria Responder
    • Editor Responder
  4. maria Responder

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