Todo viene del Señor

Si el Señor no construe el templo,

de nada sirve que trabajen los constructores;

si el Señor no protege la ciudad,

de nada sirve que vigilen los centinelas.

De nada sirve trabajar de sol a sol y comer pan ganado con dolor,

cuando Dios lo da a sus amigos cuando duermen

 

Los hijos que nos nacen,

son ricas bendiciones del Señor

Los hijos que nos nacen en la juventud

son como flechas en manos de un guerreo.

Feliz el hombre que tiene muchas flechas como esas

no será avergonzado por sus enemigos

cuando se defienda de ellos ante los jueces.

 

Salmo 127(126)

 

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