Celebracion Virgen de Guadalupe el salvador 2015

Sin duda alguna la Celebracion a la Virgen de Guadalupe en el salvador, es la fiesta en honor a la mas grande advocacion de la Virgen Maria en el salvador; miles de salvadoreños se dan cita en La Ceiba de Guadalupe un santuario ubicado en Antiguo Cuscatalan, en el departamento de La Libertad; pero su cercania a la capital de El Salvador, San salvador la hace un lugar espiritual perfecto para que el 12 de Diciembre de cada año feligreses de todo el pais y de otros partes del mundo visiten a la virgen morena.

fieles disfrzados de indios e indias el dia de la virgen de guadalupe

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Santuario Virgen de Guadalupe el salvador

Como la mayoría de catolicos saben Nuestra Señora de Guadalupe es una advocación mariana, cuya imagen se veneró originalmente en la Basílica de Guadalupe, en el norte de la Ciudad de México. Pero la Ceiba de Guadalupe de el salvador acoge año con año a miles de fieles que han hecho promesas a Dios a traves de milagros otorgados por intercesión de la Virgen de Guadalupe; esta fe tradicional se muestra y luce en su maximo apogeo en esta fiesta mariana de muechas formas, las mujeres y niñas se visten con su colorido traje tipico de indias y sus respectivas sandalidas y trenzas en el cabello; asi mismo los hombre y niños viste con trajes de manta que emulan aquel atuendo que vestia el indio Juan Diego en el monte Tepeyac, y si esto fuera poco los varones pintan barbas y bigotes para que matices como fieles debotos. Desde la tiempo prehispánicos, el Tepeyac había sido un lugar de devoción religiosa para los habitantes del valle de México. Este glorioso lugar geográfico localizada en lo que fuera la ribera occidental del lago de Texcoco se encontraba el santuario más importante de la divinidad nahua de la tierra y la fertilidad.

La ruta que hace los peregrinos todos los años es visitar el altar y ofrecer sus plegarias a los pies de la Virgen del Tepeyac; ademas otra de las tradiciones nacionales es llevar candelitas de cebo o comprar en los alrededores para poder dejarla encendida con fuego a los pies de la imagen que se coloca a los pies de la ceiba (un arbol centenario) por el cual dicho santuario es popularmente conocido como la ceiba de guadalupe en el salvador.

visita parroquia nuestra señora de guadalupe el salvador

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Como se celebra a la virgen de gudalupe

* Serenata a la Virgen de Guadalupe el salvador
* Alboradas y Cofradias
* Animaciones y Alabanzas por ministerios musicales
* Venta de dulces y comidas tipicas
* Churros españoles, elotes locos
* Venta de cadelas y velas de cebo
* Misa solemne en honor a la Virgen Morena
* fuegos artificiales
mas información en: http://ceibadeguadalupe.com/

Conoce el Origen del nombre Guadalupe

En España, Europa existían dos advocaciones que precedieron a la Virgen de Guadalupe, en Guadalupe (Cáceres) y en La Gomera (Canarias). Los conquistadores conocían y veneraban a la Virgen de Guadalupe en en santuario construido en España por Alfonso XI en 1340. El nombre Guadalupe (de una diminuta estauta extremeña cuya replica llevaron los conquistadores a México) proviene del río Guadalupejo (nombre que viene de unir de la palabra árabe “guada”, río, y la contracción latina “lux-speculum”, espejo de luz), se cree que fue ocultada allí tras la invasión árabe de Hispania en el siglo VIII donde permaneció hasta su hallazgo por explorador Gil Cordero.

Sin duda alguna la Celebracion a la Virgen de Guadalupe en el salvador, es la fiesta en honor a la mas grande advocacion de la VIrgen Maria en el salvador; miles de salvadoreños se dan cita en la ceiba de guadalupe un santuario ubicado en Antiguo Cuscatalan, en el departamento de La Libertad; pero su cercania a la capital de El Salvador, San salvador la hace un lugar espiritual perfecto para que el 12 de Diciembre de cada año feligreses de todo el pais y de otros partes del mundo visiten a la virgen morena.

Cada persona es única

Cuenta la historia que un hombre muy sabio, un día le dio a su hija un regalo: una flor muy cara y rarísima, de la cual había apenas un ejemplar en todo el mundo. Y le dijo: – “Hija, esta flor te ayudará ¡más de lo que tú te imaginas! Únicamente necesitas regarla y podarla de vez en cuando, ocasionalmente conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio su perfume maravilloso y las más lindas flores.”
La joven la recibió emocionada, pues la flor era de una belleza sin igual. A medida que los días pasaban, los problemas surgían, el trabajo consumía todo su tiempo y su vida que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor.

Ella llegaba a casa, miraba la flor y aún estaba ahí, no mostraba ningún signo de debilidad o muerte, siempre linda y perfumada. Entonces ella pasaba sin prestarle más atención.
Hasta que un día, ella llegó a casa y se llevó un gran susto; la flor estaba completamente muerta, sus raíces estaban resecas, sus flores caídas y sus hojas amarillas. La joven se echó a llorar y le contó a su padre lo que había acontecido. Él le respondió: “Imaginé que eso podría ocurrir, lamentablemente no puedo darte otra flor, porque no existe otra igual a ella, era única, así como tus hijos, tu esposo, tus padres, tus hermanos, hermanas, tus amigos y toda tu familia”. Todo lo que tienes son bendiciones que Dios te dio, pero debes aprender a regarlos, podarlos y darles la atención que se merecen, pues así como la flor, los sentimientos también mueren.

Te acostumbraste a ver la flor viva, siempre perfumada y te olvidaste de cuidarla.
Cada día tenemos la oportunidad de agradecerle a Dios por un día más de vida y por todas las personas que nos rodean, pero somos nosotros los que tenemos la obligación de valorarlas y cuidarlas como lo más preciado en nuestras vidas porque no tenemos plena seguridad de tenerlas mañana a nuestro lado.

Reflexiona y analiza cuánto tiempo estamos destinando para estar con Dios, con nuestros padres, nuestra pareja, nuestros hijos y amigos. Tal vez nos estamos perdiendo hermosos momentos que jamás volverán por mantenernos tan enfocados solo en nuestro trabajo y en alcanzar objetivos personales que no estamos considerando que nuestra felicidad sería incompleta si no tuviéramos con quién compartir todo lo obtenido.
Mientras tengamos vida, cuidemos y valoremos a las personas que amamos, porque tenemos un tiempo muy breve para hacerlo.

Y Jesus les dijo: – Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
Lucas 12,15

EL NIÑO QUE PUDO HACERLO…

Dos niños llevaban toda la mañana patinando sobre un lago helado cuando, de pronto, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. La corriente interna lo desplazó unos metros por debajo de la parte helada, por lo que para salvarlo la única opción que había era romper la capa que lo cubría.
Su amigo comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero al ver que nadie acudía buscó rápidamente una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas.

Golpeó, golpeó y golpeó hasta que con-siguió abrir una grieta por la que metió el brazo para agarrar a su compañero y salvarlo.
A los pocos minutos, avisados por los vecinos que habían oído los gritos de socorro, llegaron los bomberos.
Cuando les contaron lo ocurrido, no paraban de preguntarse cómo aquel niño tan pequeño había sido capaz de romper una capa de hielo tan gruesa.

-Es imposible que con esas manos lo haya logrado, es imposible, no tiene la fuerza suficiente ¿cómo ha podido conseguirlo? -comentaban entre ellos.
Un anciano que estaba por los alrededores, al escuchar la conversación, se acercó a los bomberos.
-Yo sí sé cómo lo hizo -dijo.
-¿Cómo? -respondieron sorprendidos.

-No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

El vaso de agua

Un conferenciante hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio:
– ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?
Las respuestas variaron entre veinte y quinientos gramos.

Entonces el conferencista comentó:
– No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pesa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un dolor en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Y es exactamente el mismo peso, pero cuanto más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo.

Y concluyó:
– Si cargamos nuestros pesos todo el tiempo, más pronto o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez más pesada. Lo que tienes que hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente. Tienes que dejar la carga de lado periódicamente, ¡De la forma que sea! Es reconfortante y te vuelve capaz de continuar. Entonces, antes de que vuelvas esta noche a tu casa, deja afuera el peso, en un rincón. No lo Cargues hasta tu casa. Mañana podrás recogerlo otra vez, al salir.

Por que tengo miedo?

Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan. Hebreos 11,6

Al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Crucemos al otro lado del lago”. Así que dejaron a las multitudes y partieron. Pronto se desató una tormenta feroz y olas violentas entraron en la barca, la cual empezó a llenarse de agua. Jesús estaba dormido en la parte posterior, con la cabeza recostada en una almohada. Los discípulos lo despertaron diciendo: “¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?”, gritaron.
Cuando Jesús se despertó, reprendió al viento y dijo a las olas: “¡Silencio! ¡Cálmense!”. De repente, el viento se detuvo y hubo una gran calma. Luego él les preguntó: “¿Por qué tienen miedo? ¿Todavía no tienen fe?”.
Los discípulos estaban completamente aterrados, “¿Quién es este hombre? -se preguntaban unos a otros – que ¡hasta el viento y las olas lo obedecen!

De este relato de la biblia podemos aprender dos cosas muy importantes:
– La primera, es que Jesús les dijo, “Crucemos al otro lado del lago”, no les dijo “Crucen”. Cuando pasemos un momento difícil en nuestras vidas o cuando Dios nos pida que hagamos algo, recordemos que Él estará con nosotros, que en ningún momento nos dejará ni desamparará y que su gracia nos protegerá de todo mal.

– La segunda, es que a pesar de que veamos que las cosas siguen igual o posiblemente empeoran, no dudemos de lo poderoso que es Dios y que una palabra suya es suficiente para cambiar nuestras circunstancias. Incluso, si en algún momento no llegamos a sentir su presencia o que actúa a nuestro favor, no perdamos la calma, la fe ni la confianza en Él, porque el momento exacto nos ayudará y mostrará la salida a cualquier problema que estemos enfrentando. No permitirá que nada malo nos suceda, porque El solo quiere lo mejor para cada uno de nosotros.
Este día volvamos a creer en Él y en todo lo que es capaz de hacer.

Porque yo el Señor soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: “No temas, yo te ayudo.” Isaías 41,13

LA CARIDAD PASTORAL: PRINCIPIO INTERIOR Y VIRTUD QUE ANIMÓ Y GUIÓ LA VIDA ESPIRITUAL DE MONS. ROMERO

No podemos hablar simplemente de la conversión de Mons. Romero en sus últimos tres años de vida Arzobispal. El Siervo de Dios siempre vivió desde sus primeros años de sacerdocio su conversión como una experiencia de fe cristiana, con un profundo sentido de abandono a Dios y a la Iglesia de Cristo mediante una vida espiritual madura y profunda, radicada en la caridad pastoral, que es el camino específico de santidad para cualquier sacerdote y, además, constituye un auténtico servicio a los fieles en el ministerio pastoral.
Quienes conocimos a Mons. Romero desde sus primeros años de sacerdocio, somos testigos que mantuvo vivo su ministerio dándole primacía absoluta a una nutrida vida espiritual, la que nunca descuidó a causa de sus diversas actividades, manteniendo siempre una sintonía particular y profunda con Cristo, el Buen Pastor a través de la liturgia, la oración personal, el tenor de vida y la práctica de las virtudes cristiana, así quiso configurarse con Cristo Cabeza y Pastor participando de su misma “caridad pastoral”.
“El contenido esencial de la caridad pastoral es la donación de sí, la total donación de sí a la iglesia, compartiendo el don de Cristo y a su imagen. La caridad pastoral es aquella virtud con la que nosotros imitamos a Cristo en su entrega de sí mismo y en su servicio. No es sólo aquello que hacemos, sino la donación de nosotros mismos lo que muestra el amor de Cristo por su grey. La caridad pastoral determina nuestro modo de pensar y de actuar, nuestro modo de comportarnos con la gente. Y resulta particularmente exigente para nosotros… Destinatarios de esta caridad pastoral es la Iglesia en la que el sacerdote ejerce su ministerio como “amoris officium” hacia la porción del Pueblo de Dios que le ha sido confiado, oficio vivido en comunión con toda la Iglesia esposa de Jesucristo. Esta misma caridad pastoral constituye el principio interior y dinámico capaz de unificar las múltiples y diversas actividades del sacerdote, concentrando cada instante y cada gesto en torno a la opción fundamental y determinante de “dar la vida por la grey” garantizando así la unidad vital, indispensable para la armonía y el equilibrio espiritual del sacerdote”. (cfr. PDV 23).
Mons. Romero nutrió de múltiples prácticas de piedad esa caridad pastoral: ya en el seno familiar aprendió, específicamente de su padre, las primeras oraciones y la devoción a los santos. La austeridad fue característica permanente en su vida vocacional; la continua oración personal fue vivida siempre como un momento de diálogo profundo con Dios, lo que consideraba de vital importancia para su sacerdocio. De enero de 1966, después de unos ejercicios espirituales, consta en sus Cuadernos Espirituales que se proponía una reforma espiritual de la siguiente manera: “ I. Para fortificar mi vida interior: 1. sincero retorno a la piedad: meditación diaria. 2. Examen de conciencia (después de la siesta y uno breve antes del almuerzo. 3. Breviario y lectura espiritual. 4. Volver al Rosario de la Iglesia. 5. Volver al retiro mensual. 6. Acción de gracias después de la misa. 7. Confesión semanal, dar carácter de penitencia y mortificación a mis deberes.
Mons. Romero fue también un asceta. Este aspecto de su vida espiritual se destaca en sus cuadernos espirituales en los cuales delinea el programa de su vida sacerdotal y episcopal, como camino de santificación. El bien conocía su timidez, su sensualidad, sus faltas de carácter, en general sus debilidades humanas. Estas son algunas de sus prácticas ascéticas:
1. Ante todo, el deber, las circunstancias, las pruebas de la vida serán mi mejor purgatorio.
2. En la comida, dieta de diabético. Alguna privación en cada comida, algún ayuno en las principales vigilias (en la de los apóstoles), no comer dulces.
3. Cilicio. Una hora diaria.
4. Disciplina. Los viernes.
5. Siesta breve (media hora). Alguna vez dormir en el suelo. Maitines a media noche.
En la época de Sacerdote tenía tres devociones principales que nutrían también su fecundo ministerio: el Santísimo Sacramento, la Santísima Virgen María y la figura del Papa.
La devoción preferida del Siervo de Dios, desde pequeño, fue la adoración al Santísimo Sacramento frente a quien cada día hacía tres largos ratos de oración: uno por la mañana, otro al medio día y el tercero antes de dormir. Es notorio para muchos testigos que las decisiones más importantes siempre las tomó de rodillas frente al Santísimo.
La segunda devoción era a la Santísima Virgen a quien amaba intensamente y le ofrendaba a diario el rezo del Santo Rosario, ella, en su vida Arzobispal, le acompañó la devoción al Sagrado Corazón de Jesús a quien le había consagrado toda su vida, consagración que renovaba cada mes.
La tercera devoción es la que profesó a la Iglesia en la persona del Papa intentando traducirla en una constante y sincera actitud para “sentir con la Iglesia”.
Su opción por los pobres, objeto de su predilección pastoral, no nace en Mons. Romero a partir de la convulsionada historia del dolor de los pobres que le toco vivir. En los años de vida Arzobispal floreció lo que en germen traía en el corazón y en su vida desde los primeros años de joven sacerdote. La opción por los pobres brotó en el “testigo de la fe”, desde su primer encuentro con el Pobre de Nazareth y la vivió en fidelidad al Magisterio de la Iglesia, como gesto de solidaridad fraterna fruto de su conversión permanente. La vivió en la dimensión de la cruz, no le fue fácil, fue el signo sacerdotal más claro de su vida que lo llevó a la imitación de Cristo: “dar su vida por su grey”..
La caridad pastoral marcó en Mons. Romero el tono de “su predicación de la Palabra”. La Palabra de Dios fue para él fuente de inspiración vital, tenía además la conciencia de la absoluta necesidad de permanecer fiel y anclado en la Palabra de Dios, en la Tradición y en el Magisterio, para ser verdadero discípulo de Cristo y conocedor de la verdad. En el ministerio de la Palabra, lo más notable de su predicación es la solidez doctrinal, fruto de largas horas de oración y de estudio. Nunca le animó a Mons. Romero la intención de agitar al pueblo, al odio y a la violencia, pero era evidente que su palabra a menudo era fogosa como la de los profetas que se enfrentaron a realidades similares. Su mensaje siempre tuvo como tres elementos inseparables: el anuncio del mensaje cristiano, la invitación a la conversión y la apertura a los pecadores. Ciertamente sobran los testimonios que demuestran cuánta gente creció en su fe, gracias a su ministerio de la Palabra, otros se sintieron molestos por ella. Ciertamente él mantuvo un esfuerzo permanente de interpretar los signos de los tiempos y de iluminar la historia del país desde el Evangelio y desde la Doctrina Social de la Iglesia. Como Pastor de la comunidad existió y vivió para ella, por ella rezó, le anunció un mensaje para la vida y se sacrificó hasta su muerte martirial. Esta experiencia fue en verdad para él un “sentir con la Iglesia”.
Si bien el ministerio de la Palabra fue un elemento fundamental en toda su labor sacerdotal, su núcleo y centro vital fue la Eucaristía, la que nunca celebró sin haberse preparado adecuadamente, su fe y el amor por la Eucaristía hicieron imposible en él que la presencia de Cristo en el Sagrario permaneciera solitaria. La Liturgia de la horas, fue en él un momento privilegiado para la adoración eucarística.
La obediencia, como valor sacerdotal de primordial importancia supo vivirla como verdadera actuación de la libertad personal, el hilo conductor de la caridad pastoral lo llevó a vivirla como una “obligación especial de respeto al Sumo Pontífice, a la Iglesia y su Magisterio, consciente, como lo era, que ella le venía inspirada por el Señor Jesucristo y su Evangelio.
Finalmente, a ejemplo de Cristo pobre, Mons. Romero buscó con la ayuda del Señor, configurar su vida con El en la libertad interior ante todos los bienes y riquezas del mundo. Amigo de los pobres, reservó para ellos las más delicadas atenciones de su caridad pastoral, recordando siempre que la primera miseria de la que debe ser liberado el hombre es el pecado, raíz última de todos los males.
Son todos éstos los cimientos de espiritualidad sobre los que Dios, nuestro Padre, convocó al Siervo de Dios para ser “el testigo de la fe más grande entre los salvadoreños”.
Monseñor Rafael Urrutia (Vicepostulador de la Causa de la Beatificación de Monseñor Romero)

OH MI JESUS

Oh Sagrado Corazón de Jesús,
que con tu encarnación,
te hiciste gratuitamente
fuente vida nueva
para los hombres y mujeres
de todas las razas, lenguas y colores.
Corazón amado,
fuente de eterna felicidad,
inflama mi corazón con tu alegría.
Corazón amado,
fuente de esperanza,
aumenta en mi corazón la confianza.
Corazón amado,
fuente de fe,
convierte mi corazón
a tus proyectos.
Corazón amado,
fuente de generosidad,
abre mi corazón a tu bondad.
Corazón amado,
fuente de serenidad,
aumenta en mi corazón
el deseo de la paz.
Corazón amado,
fuente de misericordia,
abre mi corazón a tu divino perdón.
Corazón amado,
fuente del respeto al prójimo,
educa mi corazón para amar a mis hermanos.
Corazón amado,
fuente de encuentro con Dios,
nuestro Padre,
encamina mi corazón
para la oración afectuosa
con la Santísima Trinidad.

Amén.

Site acusan de algo

En algunos momentos de la vida la mayoría de las personas han experimentado acusaciones falsas que le llenan de dolor. Y a este respecto algunos santos nos han dado buenos consejos, como por ejemplo, el Papa San Gregorio año 600 decía: “cuando te hacen alguna acusación, si en verdad cometiste la falta de que te acusan, reconoce tu culpa y pide humildemente perdón, proponiéndote no volver a cometerla.
Pero si la acusación es falsa responderás mansamente, y en honor de la verdad y al buen ejemplo que debes dar, niega claramente y declara que eso no lo has hecho ni dicho.
Pero si a pesar de tus declaraciones siguen acusán dote, no te llenes de cólera ni sigas insistiendo en que eso no es cierto. Ya hiciste lo que debías hacer en cuanto a la verdad y a defender tu buen nombre; ahora recibe con humildad esas acusaciones, y deja en manos de Dios que Él vaya solucionando este problema poco a poco. Así no perderás la paz de tu alma ni la mansedumbre de tu espíritu”.
Hermano, ten presente, siempre en tu corazón , que Dios te ama mucho y conoce toda tu verdad. Piensa que al único que tu tienes que tener contento siempre con tu buen obrar es a Dios que te ama profundamente