En paz

La paz es algo que todo el mundo quiere tener de una manera u otra. Ya sea una madre trabajadora que anhela un poco de ‘paz y tranquilidad’ o dos poderosos aliados trabajando en una complicada negociación política. El concepto de paz está en vivir en un estado de contentamiento y tranquilidad – de seguridad, libertad y armonía social.

Seguro que has escuchado alguna vez aquello de “¿Está el vaso medio lleno o medio vacío?” Esto sirve para poder medir la perspectiva de una persona. ¿Qué ves cuando miras el vaso? ¿Te enfocas en lo que tienes o en lo que no tienes? Aquello en lo que te enfocas en la vida determina si vas a experimentar o no paz en tu corazón.

La Biblia nos da instrucciones bien claras sobre dónde encontrar y cómo vivir desde un lugar de paz, así como qué puede robar nuestra paz:
¡Qué preocupante es la preocupación!
La ansiedad y la preocupación van en contra de la paz interior. Cuando estás preocupado o agobiado por algo, no tienes paz. De hecho, ¡preocuparse es un auténtico peligro para la salud! Proverbios 12,25 dice: “La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime.” La Nueva Traducción Viviente dice: “La preocupación agobia aplasta a la persona; una palabra de aliento la anima.”
La preocupación se enfoca en confiar en tus propias habilidades, pero Filipenses 4,6-7 dice:
“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.”

La paz no se puede ganar, pero sí se puede encontrar. La clave está en cambiar tu preocupación en acción de gracias.

Romanos 5:1 nos enseña que gracias a que somos justificados por la fe en Jesús, tenemos paz con Dios. La gracia de Dios deja bien claro que no tenemos que ganarnos la paz, sino que viene por nuestra fe en Jesús y, por apoyarnos y confiar en Su Palabra.

ORACIÓN: Padre, deseo vivir en paz. Ayúdame a confiar en Ti en los desafíos que debo enfrentar y a enfocarme en todo lo que Tú has hecho en mi vida, siempre con un corazón agradecido.

Oración por crisis matrimonial

Padre celestial, vengo ante ti con el corazón oprimido; mi matrimonio está en problemas y necesito de tu ayuda.Matrimonio Roto Notas Cristianas¡Cambia el corazón de mi esposo Dios mío!.Haz que nuestros corazones sean compatibles de nuevo, acércanos una vez más Señor, así como cuando estábamos desde el principio. Llénanos de tu amor y danos la fuerza para amarnos y cuidarnos mutuamente y así cumplir con lo que tú has destinado para ambos.Dios misericordioso, muéstranos el daño causado por nuestras propias palabras, sananos el dolor que estas palabras han causado y acorta la distancia emocional que estamos experimentado.Muéstranos de tu amor para que podamos amarnos incondicionalmente como tú lo haces con nosotros.Júntanos de nuevo Señor, tráenos paz y harmonía. Haz que nuestro hogar se llene de tu amor, enmienda y transforma todos nuestros errores. Haz que esta división sea transformada completamente y perfecciónanos para que estemos unidos en todo momento y en toda circunstancia.Te lo pido en el nombre de tu Hijo amado Jesús,Amén.

Ven Espiritu Santo

Ven, Espíritu Divino manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

Amén.

Mi Jesús Sacramentado

¡Oh, Santísimo Jesús, que aquí sois verdaderamente Dios escondido;

concededme desear ardientemente, buscar prudentemente, conocer verdaderamente y

cumplir perfectamente en alabanza, y gloria de vuestro nombre todo lo que os agrada.

Ordenad, ¡oh Dios mío!, el estado de mi vida; concededme que conozca lo que de mí queréis y

que lo cumpla corno es menester y conviene a mi alma. Dadme, oh Señor Dios mío, que no

desfallezca entre las prosperidades y adversidades, para que ni en aquellas me ensalce, ni en

éstas me abata. De ninguna cosa tenga gozo ni pena, sino de lo que lleva a Vos o aparta de Vos.

A nadie desee agradar o tema desagradar sino a Vos. Séanme viles, Señor,

todas las cosas transitorias y preciosas todas las eternas. Disgústeme,

Señor, todo gozo sin Vos, y no ambicione cosa ninguna fuera de Vos. Séame deleitoso,

Señor, cualquier trabajo por Vos, y enojoso el descanso sin Vos. Dadme,

oh Dios mío, levantar a Vos mi corazón frecuente y fervorosamente,

hacerlo todo con amor, tener por muerto lo que no pertenece a vuestro servicio

, hacer mis obras no por rutina, sino refiriéndolas a Vos con devoción. Hacedme,

oh Jesús, amor mío y mi vida, obediente sin contradicción, pobre sin rebajamiento,

casto sin corrupción, paciente sin disipación, maduro sin pesadumbre, diligente sin inconstancia,

temeroso de Vos sin desesperación, veraz sin doblez; haced que practique el bien sin presunción que corrija

al prójimo sin soberbia, que le edifique con palabras y obras sin fingimientos. Dadme, oh Señor Dios mío,

un corazón vigilante que por ningún pensamiento curioso se aparte de Vos;

dadme un corazón noble que por ninguna intención siniestra se desvíe; dadme un corazón

firme que por ninguna tribulación se quebrante; dadme un corazón libre que ninguna pasión violenta le domine.

Otorgadme, oh Señor Dios mío, entendimiento que os conozca, diligencia que os busque, sabiduría que os halle,

comportamiento que os agrade, perseverancia que confiadamente os espere, y esperanza que, finalmente, os abrace.

Dadme que me aflija con vuestras penas aquí por la penitencia, y en el camino de mi vida use

de vuestros beneficios por gracia, y en la patria goce de vuestras alegrías por gloria. Señor que vivís y reináis,

Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

D e que se trata la vida?

La vida no se mide marcando puntos (como en un juego).
La vida no se mide por el número de amigos que tienes.
O por que tan aceptado eres por los demás.
No se mide según los planes que tienes para este fin de semana o si te
quedas en casa. No se mide según con quien sales, con quien solías salir ni
por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido
nunca con nadie.
No se mide por la manera en que te representas en una hoja de papel ni por
quien te acepta a través de “tu escrito”.
La vida simplemente no es nada de eso.
Pero la vida si se mide según a quien amas y según a quien dañas.
Se mide según que tan feliz o infeliz haces a otros a propósito.
Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.
Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un
arma.
Se trata de lo que dices y quieres decir, intentando ser dañino o benéfico.
Se trata de cuando inicias rumores y contribuyes con los pequeños chismes.
Se trata de los juicios que formulas y porque los formulas. Y a quien se
los comentas.
Se trata de a quien no le haces caso o ignoras… adrede y con toda
intención.
Se trata de lo celoso, temeroso, ignorante y vengativo que pudieras ser.
Se trata del odio y el amor que llevas por dentro, dejándolo crecer, y de la
manera que lo prodigas.
En su mayor parte se trata de si usas tu vida para ayudar o para envenenar
el corazón de otra gente.
Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros.
Y de esas decisiones se trata la vida.

Cristo Resucitó

María Magdalena y las santas mujeres, que iban a embalsamar el cuerpo de Jesús enterrado a prisa en la tarde del Viernes Santo por la llegada del Sábado  fueron las primeras en encontrar al Resucitado . Así las mujeres fueron las primeras mensajeras de la Resurrección de Cristo para los propios Apóstoles . Jesús se apareció en seguida a ellos, primero a Pedro, después a los Doce

. Pedro, llamado a confirmar en la fe a sus hermanos (cf. Lc 22, 31-32), ve por tanto al Resucitado antes que los demás y sobre su testimonio es sobre el que la comunidad exclama: “¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!”

Debemos recalcar que la Resurrección es verdad porque Dios, el testigo más confiable, quien nunca miente y sabe todo, nos dice en Su Palabra que las cosas ocurrieron tal y como están registradas. Como dice Pablo, ‘Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras’ (1 Corintios 15,3-4, énfasis añadido).

Tal y como aceptamos que Cristo resucitó en cuerpo por las palabras claras de las Escrituras, nosotros también debemos aceptar que Dios creó todo en seis días literales de duración normal porque la Escritura misma lo dice (Génesis 1, Éxodo 20:11). De lo contrario, si no creemos que Dios creó todo en seis días de rotación terrestre aunque Génesis lo diga, ¿entonces cómo podemos creer la Palabra en la Escritura acerca de esta resurrección corporal de Jesús?

Mientras contemplamos el verdadero significado del Domingo de Resurrección, recordemos ¡qué tan importante es creer la Palabra de Dios!

La fe en la Resurrección tiene por objeto un acontecimiento a la vez históricamente atestiguado por los discípulos que se encontraron realmente con el Resucitado, y misteriosamente transcendente en cuanto entrada de la humanidad de Cristo en la gloria de Dios.

La humildad

Hijo mí, sé humilde en todo lo que hagas,

y te estimarán más  que al que hace mucho regalos.

Cuanto más grande seas mas deberás humillarte,

así agradarás a Dios.

El pode del Señor es grande,

y los humildes honran a Dios.

No busques lo que es demasiado elevado para ti,

ni quieras saber lo que es demasiado dificil

Procura entender lo que Dios te ha mandado

y no te preocupes de lo que está en secreto.

No te inquietes por lo que sobrepasa.

Al que es terco le irá mal

y el que ama el peligro , en el perecerá.

Al terco le esperan muchos sufrimientos

y el pecador amontona más y más pecados.

La desgracia del orgulloso no tiene remedio,

pues es el retonño de una mala planta.

ECLESIASTICO 3,17

Llevame al cielo, María

Oh, María Madre mía, yo me entrego enteramente a ti, y en prueba de mi filial afecto, te consagro en este día, y para siempre, mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra todo mi ser, y ya que soy toda tuya, oh Madre de bondad! Guardame, protegeme, y usame, como cosa, posesión e instrumento tuyo.

Madre mía, enséñame a decir que si como tu dijistes si con seguridad; que yo pueda seguir  a Cristo con fidelidad asi como tu lo hicistes hast ael último momento.

Con tu intercesión Madre María , sé que puedo llegar a Jesús cada día.

Bajo tu amparo nos acojemos santa madre de Dios,

no desprecies nuestras súplicas y nuestras necesidades

antes bien; líbrame de todo peligro

Oh Virgen gloriosa y bendita . Amén.

 

*

 

Dulce Madre, no te alejes tu vista de mi no apartes

Ven conmigo a todas partes y sola nunca me dejes

ya que me quieres tanto como verdadera Madre,

haz que me bendiga el Padre , el hijo y el espiritu santo

Amén.