Defendamos el Matrimonio entre hombre y mujer

Hace unos dias vimos por todos los medio de televisión y prensa escrita, que una atleta que compite en los juegos olimpicos BRASIL 2016, pide matrimonio a su novia, no queremos juzgar, pero si obedecer a la palabra de Dios:

Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne, De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”.

 

Estas atletas, siguieron las reglas de las olimpiadas pero no las reglas de la moralidad.

Es interesante ver a una atleta homosexual disfrutar de su compromiso matrimonial.

Vean, hay reglas para el deporte, si se rompen, existe la posibilidad de descalificación.

Y hay reglas para la moralidad, sin embargo, la moralidad ha sido redefinida ante nuestros propios ojos. El matrimonio fue creado por Dios como leemos en Génesis, por esto mayoría de homosexuales prefieren no creer en la Biblia, porque la Biblia es autoridad.

Ahora, al violar el matrimonio se abre la puerta a la inmoralidad. No hay forma de basar el matrimonio homosexual en la moralidad, hay que irrespetarla,

Ya no es Teonomia sino autonomía, es decir, yo pongo mis propias reglas. Y así, damos el paso hacia la inmoralidad

¿Por qué sólo dos mujeres y no 3,4,5…?

¿Por qué sólo humanos y no animales?

¿Por qué ser fiel?

¿Por qué no un hombre de 40 con una niña de 7… o niño de 7?

¿Por qué casarse?

Desde la moralidad, el matrimonio homosexual ha roto las reglas y están descalificados de las olimpiadas de la vida. Sino, traten de responder esta pregunta

Moralmente, ¿Cómo justifico el matrimonio homosexual?

 

El amor a Dios se refleja, en amar a otros, pero también en guardar sus mandamientos. La Biblia es clara con el mandamiento del matrimonio, una hombre y una mujer. Además, encontramos el homosexualismo en Romanos 1 como parte de la lista de pecados, igual que mentir, matar, adulterar, ser desobediente a los padres, etc

Defendamos la palabra de Dios, defendamos el matrimonio entre hombre y mujer.

 

Un alto empresario deja su empleo por su familia

Carlos Raúl Yepes asumió lapresidencia  de Bancolombia hace cinco años, pensando en que su permanencia sería hasta su jubilación, pero contaba con una carta que su hija le escribiría en septiembre del año pasado; cosa que le custionó cual era sus prioridades en la vida: su familia, su salud, tener una vida tranquila como cualquier otra persona, sin privarse de lo cotidiano, lo simple o lo básico.

EN una entrevista, Carlos Yepes, dijo :”Me hubiera gustado quedarme más en el banco, pero estos puestos son muy exigentes y yo me desgasté mucho físicamente. Dejé de ir a cine, de frecuentar a los amigos, a la misma familia. Empezaron mis enfermedades y la tercera vez que me ingresaron a la clínica el año pasado, mi hija mayor me escribió una carta (septiembre), en la que me decía: “quiero que me veas graduar, que me veas casar, que cargues a mis hijos, pero como estás actuando y asumiendo tus responsabilidades ahora no lo vas a lograr”. Eso me dolió mucho y me pregunté a qué le estaba entregando las cosas, me privé de la familia, de ver jugar fútbol a mi hijo, de recibir calificaciones en el colegio, porque siempre tenía una responsabilidad. Por eso, después de 22 años en el banco, decidí que era hora del retiro.

Tuve que reunirme con mi familia y medir juntos cuales eran las prioridades, yo nunca quise poder ni plata. Vimos que mis responsabilidades laborales son superiores a mi condición física, entonces vimos que era momento de recuperar lo que no pude hacer en muchos años; como  tocar piano, aprender italiano, seguir hablando de paz y convivencia, de cultura ciudadana, y hasta comerse un helado con la señora.

La decisión sorprende en el imaginario nuestro porque uno solo tiene dos salidas: jubilarse o que lo echen, y yo no quería ninguna de las dos cosas. Si mis jefes están contentos, ni me les voy a quedar toda la vida ni quiero que me saquen en cualquier momento. Ahora, un aspecto fundamental es la responsabilidad, y toda la vida trabajé para ser el funcionario más prescindible del banco, y allí las directivas sabían lo que yo pensaba, dónde me movía, con quién hablaba, siempre un libro abierto. Si me dicen ‘entregue el banco mañana’, queda en las mejores condiciones porque hay un equipo directivo entregado, informado y comprometido con la estrategia, y eso es de mucho valor.

 

 

 

Año de la misericordia

Se inauguró ayer el Año del jubileo de la Misericordia. Que significa misericordia?
El lenguaje corriente, influenciado sin duda por el latín de iglesia, identifica la misericordia con la compasión o el perdón. Esta identificación, aunque valedera, podría velar la riqueza concreta que Israel, en virtud de su experiencia, encerraba en la palabra. En efecto, para él la misericordia se halla en la unión de dos corrientes de pensamiento, la compasión y la fidelidad.

El primer término hebreo (ra’hamim) expresa el apego automático de un ser a otro. Según los semitas, este sentimiento tiene su asiento en el seno materno (rehem: 1Re 3,26), en las entrañas (rahamim) — nosotros diríamos: el corazón— de un padre Jer 31,20 Sal 103,13, o de un hermano Gen 43,30: es el cariño o la ternura; inmediatamente se traduce por actos: en compasión con ocasión de una situación trágica Sal 106,45, o en perdón de las ofensas Dan 9,9. El segundo término hebreo (hesed), traducido ordinariamente en griego por una palabra que también significa misericordia (eleos), designa de suyo la piedad, relación que une a dos seres e implica fidelidad. Con esto recibe la misericordia una base sólida: no es ya únicamente el eco de un instinto de bondad, que puede equivocarse acerca de su objeto o su naturaleza, sino una bondad consciente, voluntaria; es incluso respuesta a un deber interior, fidelidad con uno mismo. Las traducciones de las palabras hebreas y griegas oscilan de la misericordia al amor, pasando por la ternura, la piedad o clemencia, la compasión, la bondad y hasta la gracia (heb. len).

A pesar de esta variedad, no es, sin embargo, imposible limitar el concepto bíblico de la misericordia. Desde el principio hasta el fin presenta Dios su ternura con ocasión de la miseria humana; el hombre, a su vez, debe mostrarse misericordioso con el prójimo a imitación de su Creador. Dirigir la mirada a Dios, Padre misericordioso, y a los hermanos necesitados de misericordia, significa poner la atención sobre el contenido esencial del Evangelio: Jesús la Misericordia hecha carne, que hace visible a nuestros ojos el gran misterio del Amor trinitario de Dios. Celebrar un Jubileo de la Misericordia equivale a poner de nuevo al centro de nuestra vida personal y de nuestras comunidades lo específico de la fe cristiana, es decir, Jesucristo, Dios misericordioso.

El amor verdadero y su recompensa… “Sed misericordiosos, así como vuestro Padre es misericordioso”. Lucas 6:36 “Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia”. Mateo 5,7.

No al aborto

Mary Wagner salió de nuevo de la cárcel el pasado 25 de julio. La defensora de la vida canadiense llevaba 7 meses y pico en prisión. Fue detenida la víspera de la Nochebuena en una clínica abortista de Toronto, en la que practicaba el «execrable crimen» de rezar por los niños en seno materno y ofrecer rosas blancas y una alternativa a las madres que iban con intención de abortar.
El 5 de mayo fue juzgada y condenada a 10 meses por violar el «espacio de protección» de la clínica abortista que le habían fijado. Le convalidaron los meses que había estado en custodia en la cárcel.

Al salir de la cárcel le esperaban felices sus amigos, muchos y marcharon a la Iglesia de la Preciosa Sangre de Cristo donde se celebró una misa de acción de gracias.
Mary ha perdido la cuenta de las veces que ha sido arrestada, probablemente tampoco esta sea la última vez. De los 20 últimos años, casi la mitad ha estado encerrada.

Esos muros no consiguen detener su labor, ella está abandonada a la Providencia. En la cárcel acompaña a las presas, la inmensa mayoría ha abortado. Reza con ellas y llora con ellas, les ayuda a acercarse al Señor y recomienda, cuando procede, centros en los que superar el trauma post-aborto. Muchas de ellas han recuperado la fe.
Supongo que les dirá algo parecido a lo que suele decirle a las madres a las puertas del abortorio:
“Fuiste hecha para amar y ser amada. Tu bondad es más grande que las dificultades. Las circunstancias en la vida cambian. Una nueva vida, aunque sea diminuta, promete un gozo irrepetible. ¡Hay esperanza!”.
Es un ejemplo para todo el movimiento provida en Canadá, Estados Unidos y…, Polonia, donde se ha vivido esta nueva liberación como la de una compatriota. Una liberación precedida de concentraciones mensuales frente a la embajada canadiense todos los meses.
Y creo que un ejemplo para todo el mundo. De lucha por los más débiles, por sus madres, por su vida física y por su vida espiritual.
Gracias, Mary Wagner

Consejos del papa Francisco a las familia

Los consejos del Papa a las familias en su magistral discurso en Filipinas

 

Durante el multitudinario encuentro del Papa con familias en Manila, Francisco les dio varios consejos para ser felices. El primero de ellos: Que no dejen de soñar.
FRANCISCO
“Toda mamá y todo papá soñó a su hijo durante nueve meses. ¿Es verdad o no? Soñar cómo será el hijo. ¡No es posible tener una familia si no se sueña! Cuando en una familia se pierde la capacidad de soñar los chicos no crecen, el amor no crece, la vida se debilita y se apaga”.
Para no dejar de soñar ni de cultivar sueños les recomendó que siempre, antes de dormir, reflexionen.
FRANCISCO
“Por eso les recomiendo que a la noche, cuando hacen el examen de conciencia se hagan también esta pregunta: ¿Hoy soñé con el futuro de mis hijos? ¿Hoy soñé con el amor de mi esposo, de mi esposa?”.
A los padres y a las madres les recomendó que no pierdan el amor de los comienzos.
FRANCISCO
“Es muy importante recuperar el amor a través de la ilusión todos los días. ¡Nunca dejen de ser novios!”.
Pero también dio consejos para los hijos y los hermanos, sobre todo para que descubran la importancia de los abuelos en la familia.
FRANCISCO
“¿Hoy soñé con mis padres y mis abuelos que llevaron la historia hasta mí? Es tan importante soñar… Por favor, no pierdan esta capacidad de soñar”.
El Papa aconsejó a los padres que encuentren tiempo para rezar, a pesar del trabajo y de las obligaciones cotidianas del hogar.
FRANCISCO
“Si no rezamos, no conoceremos lo más importante de todo: la voluntad de Dios sobre nosotros. Y a pesar de toda nuestra actividad y ajetreo, sin la oración, lograremos muy poco”.
El Papa reconoció que es un gran devoto de San José. Dijo que en su escritorio tiene una imagen de San José durmiendo, porque el ángel le explicó cómo resolver sus problemas cuando estaba descansando.
FRANCISCO
“Y cuando tengo un problema, una dificultad, escribo un papelito y lo pongo debajo de San José ¡para que lo sueñe! Esto significa para que rece por ese problema”.
Francisco también abordó problemas no tan relacionados con la vida cotidiana. Dijo que la familia está sufriendo una colonización ideológica contra la que se debe defender.
FRANCISCO
“Y así como nuestros pueblos, en un momento de su historia llegaron a la madurez de decirle ‘no’ a cualquier colonización política, como familias tenemos que ser muy, muy sagaces, muy hábiles, muy fuertes para decir ‘no’ a cualquier intento de colonización ideológica sobre la familia. Y pedirle a San José, que es amigo del ángel, que nos mande la inspiración para saber cuándo decir sí y cuándo decir no”.
Recordó al recientemente beatificado Pablo VI, quien afrontó en su tiempo eldebate sobre el control de la población.
FRANCISCO
“Vio esta amenaza de destrucción de la familia por la privación de los hijos. Pablo VI era valiente. Era un buen pastor. Y alertó a sus ovejas sobre los lobos que venían”.
Antes de terminar Francisco pidió a los filipinos que cuidaran especialmente de los ancianos y de los niños sin padres.
En el país hay más de 200.000 niños abandonados por sus padres, que son hombres de negocios sin escrúpulos que dejaron una segunda familia en Filipinas cuando estaban de paso.

Consejos del papa Francisco para ser buen padre

“Un buen padre sabe atender y perdonar, desde lo profundo del corazón”, afirmó el Papa Francisco durante la Audiencia General en el Aula Pablo VI, en la que reflexionó sobre el papel del padre en la familia, poniendo como ejemplo la parábola del Hijo Pródigo.

Como ya anunciase la semana pasada, la catequesis de hoy se refirió a la función del padre en la familia, desde una perspectiva positiva, dejando de lado los “peligros de los padres ‘ausentes’”.

“Toda familia necesita al padre”, comenzó diciendo. El padre “sabe todo lo que cuesta transmitir esta herencia: la cercanía, la dulzura y la firmeza” pero también “¡cuánto consuelo y cuanta recompensa se recibe cuando los hijos rinden honor a esta herencia! Es una alegría que redime toda fatiga, que supera cada incomprensión y cura todas las heridas”.

Francisco habló después de algunas necesidades, como “que el padre esté presente en la familia”. “Que sea cercano con la mujer, para compartir todo, alegría y dolores, fatigas y esperanzas, y que sea cercano a los hijos durante su crecimiento: cuando juegan y cuando se empeñan en algo, cuando están despreocupados y cuando están angustiados, cuando se expresa y cuando están taciturnos, cuando son atrevidos y cuando tienen miedo, cuando dan un paso equivocado y cuando reencuentran el camino”. En todas estas ocasiones “el padre debe estar siempre presente”.

Pero, el Papa FRancisco alertó de que estar presente no es lo mismo que “controlar”: “Los padres demasiado controladores anulan a los hijos, no les dejan crecer”.

El Pontífice puso como ejemplo el Evangelio que habla de Dios como de un “padre bueno” y la Parábola del Hijo Pródigo o “del padre misericordioso”.

“Los padres deben ser pacientes. Muchas veces no hay que hacer nada más que esperar, rezar y esperar con paciencia, dulzura, magnanimidad, misericordia”.

Y es que “un buen padre sabe atender y perdonar, desde lo profundo del corazón”. Aunque “es verdad que también corregir con firmeza: no es un padre débil, que deja hacer lo que sea, sentimental. El padre sabe corregir sin desanimar y al igual sabe proteger sin descanso”.

Para hacer más comprensibles sus palabras el Papa puso el siguiente ejemplo: “Una vez escuché en una reunión de matrimonio a un padre decir: ‘algunas veces tengo que pegar un poco a los hijos… pero nunca en la cara para no humillarles’”.

“Sin la gracia que viene del Padre que está en los cielos, los padres pierden la valentía y abandonan el campo, pero los hijos necesitan encontrar a un padre que les espere cuando vuelvan de sus fallos. Harán lo que sea para no admitirlo, para no reconocerlo, pero lo necesitan: y no encontrarlo abre sus heridas difíciles de sanar”.

En su catequesis, Francisco tomó algunas citas del Libro de los Proverbios dirigidas a los propios hijos: “’Hijo mío, si tu corazón es sabio, también se alegrará mi corazón: mis entrañas se regocijarán, cuando tus labios hablen con rectitud’”.

“No se puede expresar mejor el orgullo y la conmoción de un padre que reconoce haber transmitido al hijo lo que de verdad cuenta en la vida, es decir, un corazón sabio”.

El Papa explicó que este padre no decía “estoy orgulloso de ti porque eres igual a mí, porque repites las cosas que digo y que hago yo”. “No, le dice alguna cosa más importante, que podríamos interpretar así: ‘Seré feliz cada vez que te vea actuar con prudencia, y seré conmovido cada vez que escuche hablar con rectitud’”.

“’Esto es lo que he querido dejarte, para que se convierta en algo tuyo: la actitud de escuchar y actuar, de hablar y juzgar con sabiduría y rectitud. Y porque tú podrías ser así, te he enseñado cosas que no sabías, te he corregido errores que no veías. Te he hecho sentir un afecto profundo y al mismo tiempo discreto, que quizás no has reconocido plenamente cuando eras joven e insensato. Te he dado un testimonio de rigor y de firmeza que quizás no entendieras, cuando habrías querido sólo complicidad y protección”.

El Papa Francisco continuó con el ejemplo: “He querido yo mismo, primero, ponerme en la prueba de la sabiduría del corazón, y vigilar los excesos del sentimiento y del resentimiento, para llevar el peso de las inevitables incomprensiones y encontrar las palabras justas para hacerme entender. Cuando veo que buscas ser así con tus hijos, y con todos, me conmuevo. Estoy feliz de ser tu padre”.

Y “esto dice cómo es un padre sabio, un padre maduro”, aseguró Francisco.

Por último, el Papa aseguró que “la Iglesia, nuestra madre, está empeñada en sostener con todas sus fuerzas la buena y generosa presencia de los padres en las familias, porque ellas son para las nuevas generaciones custodios y mediadores insustituibles de la fe en la bondad, de la fe en la justicia y en la protección de Dios, como San José”.

El Papa aprueba el martirio de Óscar Romero

El Papa Francisco ha aprobado el decreto de martirio de monseñor Óscar Romero. La Congregación para las Causas de los Santos especifica que el que fuera Arzobispo de San Salvador fue asesinado “por odio a la fe”.
Esto significa que Monseñor Romero será beatificado sin necesidad de ningún milagro.
Fue asesinado en San Salvador el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba Misa en un hospital. Como arzobispo de esa ciudad, siempre defendió a los más pobres y necesitados, principales víctimas de la guerra civil que azotó El Salvador durante 10 años.
En el vuelo de vuelta de Corea del Sur, Francisco dijo que era un “hombre de Dios” y reveló que se había desbloqueado su proceso de beatificación.
Ahora, sólo falta poner un día a su ceremonia de beatificación.
El Papa aprueba el martirio de Óscar Romero

¿Qué amenaza a la familia? La redefinición del matrimonio, advierte el Papa Francisco

(ACI).- El Papa Francisco alertó sobre las amenazas que enfrenta la familia en el mundo actual, especialmente el intento de algunos se redefinir la institución del matrimonio. Ante estas realidades, el Pontífice instó a proteger siempre a toda familia.

En sus palabras en el encuentro con miles de familias en Mall of Asia de Manila, el Papa Francisco dijo que “si, por un lado, demasiadas personas viven en pobreza extrema, otras, en cambio, están atrapadas por el materialismo y un estilo devida que destruye la vida familiar y las más elementales exigencias de la moralcristiana. La familia se ve también amenazada por el creciente intento, por parte de algunos, de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida”.

El Santo Padre exhortó a estar atentos a “la nueva colonización ideológica. Existen colonizaciones ideológicas que buscan destruir la familia. No nacen del sueño, de la oración, de la misión que Dios nos da. Vienen de afuera, porque eso digo que son colonizaciones. No perdamos la libertad de la misión de la familia”.

“Y así como nuestros pueblos en un momento de su historia llegaron a la madurez de decirle no a cualquier colonización política, como familia tenemos que ser muy sagaces, hábiles y Fuertes para decir no a cualquier intento de colonización ideológica sobre la familia. Y pedirle a San José que es amigo del ángel para que nos diga cuando podemos decir si y cuando podemos decir no”.

“Del mismo modo que el don de la Sagrada Familia fue confiado a San José, así a nosotros se nos ha confiado el don de la familia y su lugar en el plan de Dios. El ángel del Señor le reveló a José los peligros que amenazaban a Jesús y María, obligándolos a huir a Egipto y luego a instalarse en Nazaret. Así también, en nuestro tiempo, Dios nos llama a reconocer los peligros que amenazan a nuestras familias para protegerlas de cualquier daño”.

El Papa dijo además que “las dificultades que hoy pesan sobre la vida familiar son muchas. Aquí, en las Filipinas, multitud de familias siguen sufriendo los efectos de los desastres naturales. La situación económica ha provocado la separación de las familias a causa de la migración y la búsqueda de empleo, y los problemas financieros gravan sobre muchos hogares”.

El Santo Padre resaltó también que “nuestro mundo necesita familias buenas y fuertes para superar estos peligros. Filipinas necesita familias santas y unidas para proteger la belleza y la verdad de la familia en el plan de Dios y para que sean un apoyo y ejemplo para otras familias. Toda amenaza para la familia es una amenaza para la propia sociedad. Como afirmaba a menudo San Juan Pablo II, el futuro de la humanidad pasa por la familia”.

“Así pues, ¡protejan a vuestras familias! Vean en ellas el mayor tesoro de vuestro país y sustentarlas siempre con la oración y la gracia de los sacramentos. Las familias siempre tendrán dificultades, así que no le añadan otras. Más bien, sean ejemplo vivo de amor, de perdón y atención. Sean santuarios de respeto a la vida, proclamando la sacralidad de toda vida humana desde su concepción hasta la muerte natural. ¡Qué don para la sociedad si cada familia cristiana viviera plenamente su noble vocación! Levántense con Jesús y María, y sigan el camino que el Señor traza para cada uno de vosotros”.

El Papa aseguró luego que cada cristiano debe ser una voz profética en medio de la sociedad, como San José: “cuando las familias tienen hijos, los forman en la fe y en sanos valores, y les enseñan a colaborar en la sociedad, se convierten en una bendición para nuestro mundo. El amor de Dios se hace presente y operante a través de nuestro amor y de las buenas obras que hacemos. Extendemos el reino de Cristo en este mundo. Y al hacer esto, somos fieles a la misión profética que hemos recibido en el bautismo”.

El Pontífice pidió luego que se preocupen “de aquellos que no tienen familia, en particular de los ancianos y niños sin padres. No dejen que se sientan nunca aislados, solos y abandonados; ayudadlos para que sepan que Dios no los olvida”.

“Queridos amigos en Cristo –concluyó– sabed que yo rezo siempre por vosotros. Rezo para que el Señor siga haciendo más profundo vuestro amor por él, y que este amor se manifieste en vuestro amor por los demás y por la Iglesia. No dejéis de rezar a menudo y que vuestra oración dé frutos en todo el mundo, de modo que todos conozcan a Jesucristo y su amor misericordioso. Por favor, rezad también por mí, porque necesito verdaderamente vuestras oraciones y siempre cuento con ellas.