Era la bruja más famosa de Colombia, la exorcizaron, abrazó la fe y hoy es apóstol del Rosario

(ACI/EWTN Noticias).- Durante dos décadas fue la bruja más famosa de Colombia. Políticos, artistas y narcotraficantes solicitaban sus servicios, hasta que un día se encontró con una religiosa, recibió un exorcismo y abrazó la fe católica que ahora proclama.

Hace unos días el diario El Tiempo publicó una entrevista en la que la ex bruja -cuya identidad mantiene en reserva- relató los peligros de la brujería, narró con detalles su exorcismo y su sorprendente conversión.

“La gente piensa que no hay nada malo en que le adivinen la suerte”, advierte y asegura que así permiten que el mal entre en ellos.

Ahora es madre de familia, lidera un grupo de oración, viaja por el país advirtiendo de la brujería y promueve la causa pro-vida ayudando a muchas jóvenes a desistir del aborto. Sus principales armas son la oración del Santo Rosario y la Misa diaria.

Entre los ‘70s y ‘80s fue la bruja más influyente de Colombia y su vida forma parte de un libro del periodista colombiano Germán Castro Caycedo, titulado “La Bruja, coca, política y demonio” que hace 20 años causó gran polémica en el país e incluso sirvió de guión para una telenovela.

La mujer está convencida que “cuando le entregas todo a Cristo y le pides que haga lo que quiera contigo, ríete: el Señor es maravilloso, misericordioso. Yo me la paso pecando, pero Dios le va quitando a uno todo, hasta que lo pule”.

Ella comenzó las prácticas de brujería cuando era muy joven con una persona a la que solía visitar para que le adivine la suerte. Empezó con la lectura de cartas y el cigarrillo hasta convertirse en “experta”.

Cuando una persona practica la brujería así sea por curiosidad “abrimos nuestro cuerpo y nuestro corazón para que entren espíritus del mal. Y aclaro: como existe Dios, existen la brujería y el poder del maligno”, asegura.

Ahora recomienda que “quienes se han metido en estas cosas, acudan a un sacerdote que los oriente y les haga una oración de liberación, o hagan una confesión de todo corazón para que los perdonen de ese atentado contra la fe de Dios. Si el caso es muy grave, tal vez requiera exorcismo. Pero debe ser con un sacerdote autorizado, no con cualquiera”.

Su vida cambió cuando conoció a una religiosa de nombre Alicia. “Tenía una faldita azul oscura y una blusita gris. No sabía quién era. Fue en una iglesia. Yo era dizque católica, iba a misa –pero a misas cortas, porque las largas me daban sueño– pero hacía brujería. Lo único que hice fue cogerla, abrazarla y decirle: ‘Hermana, sálveme, yo hago brujería’. Empezó a orar y me invitó a su convento”.

Recordó que la religiosa “me pidió que rezara el rosario para que Dios nos dejara ver cosas al día siguiente. Estoy segura de que esa noche los cuadros de la casa se cambiaron de lugar. Le dije a mi marido: ‘Ve, los cuadros se están cambiando. Y me dijo: ‘Claro, son los brujos que vinieron por vos’. La noche la pasé muy intranquila”, expresó.

Luego “cuando nos vimos, la madre oró y yo boté gusanos chiquitos por la boca. Eso me aterró. Era una mujer exitosa, amiga de políticos. Creía tener el mundo a mis pies pero me faltaba lo más importante: Dios. La madre me llevó a donde un monseñor. Hice una confesión de toda mi vida, pero cuando llegué a la casa me llamaron a que hiciera un trabajito y dije: ¿Cuál es la bobada mía de irme a rezar en vez de ganar plata? Volví a caer”.

La mujer empezó nuevamente a practicar la brujería y visitaba también a otros brujos, hasta que en una oportunidad “me empieza a picar el cuerpo, como si me clavaran alfileres; empiezo a sentir desasosiego, a no poder dormir. Busqué a un psiquiatra para ver si estaba loca”.

Además empezó a perder peso y se enteró que “me habían hecho un maleficio. No era capaz de tragar y casi ni de hablar. Escuchaba una voz que decía: ‘Mátate’”.

“La madre Alicia y monseñor me hacían oraciones de liberación, hasta que un sacerdote me hizo un exorcismo. Fui con mi marido y con varias personas, entre ellas una amiga mía que era más bruja que yo y que de un momento a otro levantó el comedor con una sola mano, que era pesadísimo, lo elevó y se lo lanzó al sacerdote y lo tumbó. Y de la boca de ella salía puro humo. A otra amiga se le chamuscó el pelo. En el exorcismo vuelvo a vomitar gusanos, cae tierra del techo y escupo alfileres. Sí, alfileres”, describió.

“El sacerdote oraba. Yo empecé a botar esas cosas cuando escuché una voz que decía que matara al cura, que era muy alto y robusto, y no sé qué fuerza tuve y le tiré a la garganta y le clavé las uñas; él siguió orando, me puso la hostia consagrada, caigo al suelo, le pido perdón, le digo que ese ataque no había salido de mí y nos postramos ante el Santísimo. Desde ese momento quedo liberada del maligno y puedo retomar mi vida de la mano de Dios”.

En su nueva vida, la mujer está segura que “para caminar hacia Dios hay que enseñarles a los otros a elegir el camino. Mis charlas parten de una vivencia y lo único que busco es que la gente no caiga en el error en que yo caí y que no cambien al único Dios que existe por una cantidad de dioses que pululan”.

“Cuando hablo de esto me refiero a que no tenemos la confianza plena en el Señor ni la esperanza en Él. No sabemos pedirle y no lo tenemos como padre. Y creemos que una planta, un brebaje o una herradura tienen más poder que Él”.

Para la mujer, la brujería es algo de todas las épocas. “Mire la televisión y sus mensajes, que promueven a personas a las que se puede acudir cuando el marido se va o el novio se desenamora. ¿O no hay avisos que dicen: ‘venga y le hablo sobre el futuro’? ¡Claro! En la calle entregan papelitos que dicen: ‘atamos a su ser querido y si no llega, le devolvemos el dinero’. La brujería es un negocio del maligno donde la persona algunas veces cree que está charlando y en otras sí sabe que con eso se hace el mal”.

“Soy enemiga del I-Ching, de la nueva era, del feng shui, porque todo esto desplaza a Dios y yo quiero llevar a Dios en mi corazón. Hay que pedir fortaleza para no volver a caer. Cuando la gente dice ‘a mí no me entra ningún mal’, yo me río porque para que no te entre nada tienes que estar confesado, comulgado, rezar el rosario. Esas son las armas”, concluyó

El fundador de la iglesia pentecostal más influyente de Suecia, anuncia su conversión al catolicismo

(ACI/EWTN Noticias).- Ulf Ekman, el fundador de la iglesia pentecostal más influyente de la Suecia moderna y toda Escandinavia, anunció ante el asombro de unos tres mil seguidores en plena asamblea dominical, que él y su esposa Birgitta se convertirán al catolicismo porque “nos dimos cuenta que nuestros prejuicios protestantes en muchos casos no tienen ninguna base”.

Ekman dedicó casi treinta años al servicio de la congregación “Palabra de Vida”, que él mismo fundó junto a una escuela bíblica que tiene mil alumnos, además tiene misioneros en Rusia, Kazajstán y otras zonas ex-soviéticas, una ONG de ayuda a niños en la India, es autor de libros traducidos en 60 idiomas y conductor de una programa televisivo internacional.

El ex pastor señaló que luego de diez años dedicados a conocer más profundamente la Iglesia Católica, se vio atraído por el Catecismo, la Doctrina Social y el ejemplo de vida de los católicos carismáticos, con quienes compartió en muchas oportunidades en diferentes partes del mundo.

En Suecia sólo el 1,5% de la población es católica, y en su mayoría son inmigrantes.

Ekman señaló que la confirmación de su decisión fue al conocer del insólito video que el Papa Francisco grabó para el congreso de pastores pentecostales en Estados Unidos. Él, quien siempre ha sido la figura de referencia de la congregación a pesar de haber dejado de ser el pastor principal en marzo del 2013, destacó que creer en la unidad de los cristianos “tiene consecuencias prácticas”.

El ahora ex pastor ingresará a la Iglesia Católica en Pascua de este año y confirmó que ambos “hemos visto un gran amor por Jesús y una sana teología, fundada en la Biblia y en el dogma clásico. Hemos experimentado la riqueza de la vida sacramental. Hemos visto la lógica en tener una estructura sólida en el sacerdocio, que mantiene la fe de la iglesia y que la transmite a la generación siguiente”.

Ekman también expresó que en la fe Católica encontraron “una fuerza ética y moral y una coherencia que puede enfrentarse a la opinión general y una tendencia bondadosa hacia los pobres y los más débiles, y por último pero no menos importante, hemos estado en contacto con los representantes de millones de católicos carismáticos y hemos visto su fe viva”.

El Secretario General de la Alianza Evangélica Sueca, Stefan Gustavsson, expresó que “Ulf Ekman es sin duda el líder cristiano más dinámico e influyente que hemos tenido en Suecia en el último medio siglo. Su significación internacional va mucho más allá de lo que la mayoría de los suecos piensa; incontables personas de todo el mundo dan gracias a Dios por el servicio de Ulf Ekman”.

En una entrevista concedida a la revista sueca, Varlden Idag, Ekman quien escribió artículos anticatólicos en 1989 durante la visita a Suecia del ahora Beato Juan Pablo II, afirmó que la figura de un Pontífice en este caso el Papa Francisco, es la máxima expresión de un Magisterio. Ahora reconoce y recomienda que para conocer el catolicismo se debe ir a las fuentes como el catecismo, el Magisterio y la Doctrina Social.

Al referirse a la unidad de los cristianos, dijo que “está muy bien tener una buena relación con personas de diferentes comunidades, superar las diferencias, dejar de enfadarnos. Incluso si no estamos de acuerdo, podemos tener una actitud conciliadora y objetiva. Eso es bueno y necesario. Pero no es suficiente”.

Frente a esta respuesta el entrevistador lo cuestiona si “¿No es suficiente que nos amemos unos a otros?, a lo que Ekman respondió: “¡Eso mismo dicen las personas que cohabitan y no se casan! Pero Jesús no tiene 20 mil esposas ni tiene una pareja de hecho, sino una relación interna y externa específica con una Esposa”, refiriéndose a la Iglesia.

Citando el Evangelio de San Juan 11,52 dijo: “Sí, Jesús no sólo iba a morir por el pueblo, sino también para Reunir a los hijos dispersos de Dios (…). Jesús murió por eso (…) Creo que está muy fuerte en el corazón de Dios el deseo de que nos unamos”.

“La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, una entidad estructurada. Es concreta, no es una nube de gas. El Cuerpo es visible. El modelo es Jesús, que tenía un cuerpo visible durante 30 años. Además, ¿cómo era al principio? A los carismáticos nos encanta decir que volvamos al cristianismo de Hechos de los Apóstoles… ¡y entonces sólo había una iglesia!”, enfatizó.

Ekman en su contacto con otros católicos descubrió “lo viva que es su creencia, los dones que tienen, lo bien informados que están, la fuerza de su fe. Los cristianos ‘de avivamiento’ creen que tienen el monopolio de ese ardor, así que para mí fue una experiencia aleccionadora darme cuenta de que no teníamos este monopolio”.

Indicó que también influenció su relación con el único Obispo Católico de Suecia, Mons. Anders Arborius y el Sacerdote y escritor, P. Wilfrid Stinissen.

Por su parte Birgitta recordó que “cuando descubrí todos esos aspectos positivos (de la fe Católica) pensé: ¿Por qué nadie me lo dijo? Pensé: ‘Alguien me lo ha ocultado, a mí y a todos los demás no-conformistas (refiriéndose a los protestantes fuera de la Iglesia luterana estatal). Fue una experiencia repentina después de mucha lectura. La expiación, la sanación, la creencia en los milagros… todo esto está de una manera fuerte y bien articulada, y mucha gente ni siquiera lo sabe. Me sonrojé de vergüenza al descubrir nuestra ignorancia”.

Ahora los esposos Ekman quienes continuarán con el trabajo solidario con niños de la India, serán fieles de la Parroquia Católica de Sankt Lars, en Uppsala. “Nos sentimos, un poco, como Abraham y Sara: dos ancianos entrando en un país desconocido”, añade. Pero guiados por Dios (…). Pero, eso sí, con ganas de hacer cosas por la evangelización, la unidad de los cristianos y su mejor entendimiento”, señalaron.

“Necesitamos lo que Jesús ha puesto en la Iglesia Católica. Necesito los sacramentos, necesito el Magisterio, necesito el Papa, necesito la tradición que gestionan. Tengo necesidad de la Iglesia para mi propia salvación”, declama Ekman.

Grave sacrilegio en Venezuela: Destruyen sagrario en Iglesia y arrojan Hostias consagradas

(ACI).- La Iglesia La Candelaria en Victoria, Aragua (Venezuela), fue violentada la madrugada del domingo por unos supuestos ladrones, quienes destruyeron el sagrario, tiraron las Hostias al piso y arrojaron excremento humano sobre ellas.

Los delincuentes además hurtaron equipos de sonido del templo.

El Superior de la Casa Hogar de los Hermanos Franciscanos De Cruz Blanca, Hno. Jesús Estévez Betancourt indicó que esta no es la primera vez que robaron el templo. En esta ocasión, el hurto y sacrilegio se produjo alrededor de la 1:00 a.m. (hora local).

“Agarraron el Sagrario lo botaron, lo rompieron y botaron las hostias consagradas, las tiraron por el suelo e incluso hicieron sus necesidades allí al lado”, describió el Superior.

En declaraciones recogidas por la prensa local, el religioso dijo que el P. José Miguel Vargas, Párroco de la Iglesia, fue quien se percató de que las luces estaban encendidas y las puertas estaban violentadas.

El Hno. Estévez señaló que la profanación a las Hostias Consagradas “fue lo más grave”, indicando que las autoridades fueron avisadas inmediatamente.

A través de su página en la red social Facebook, la Parroquia San José pidió oraciones en desagravio a este hecho en donde “destrozaron completamente Nuestro Amado en su Sagrario y como si fuese poco esparcieron excremento de humano en el Pan Consagrado”.

“Todos hagamos acto de desagravio y roguemos a Dios que tal acto no quede impune e igualmente roguemos por su párroco; pbro José Miguel Vargas Caballero para que Nuestro Padre le fortalezca en estos dolorosos momentos”, señaló la nota.

Actualmente, la violencia que vive Venezuela ha incrementado los ataques a los lugares religiosos.

El P. José Palmar, sacerdote que fue golpeado por autoridades gubernamentales a mediados de febrero al intentar defender a manifestantes pacíficos, dio a conocer que “ya el Santísimo Sacramento (de su Parroquia) está bajo resguardo en la Casa Parroquial Guadalupe. Alabado sea el Señor Sacramentado”, de la misma manera señaló que “ya la imagen de la Virgen de Guadalupe está protegida, chavistas pueden quemar el Templo, lo demás se repara”.

Luego de anunciarse que hoy a las 2 p.m. se realizaría una marcha a favor del Gobierno, el P. Palmar pidió “a los feligreses de mi Parroquia Guadalupe dejen que los chavistas destruyan lo que quieran, ya saque el Santísimo y a la Virgen”.

santo Evangelio según san Marcos 9, 41-50

El Evangelio de Hoy
discípulo misionero de tu amor Escapar de la tentación.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 41-50

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Todo aquel que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de Cristo, les aseguro que no se quedará sin recompensa.

Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar.

Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que con tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.

Todos serán salados con fuego. La sal es cosa buena; pero si pierde su sabor, ¿con qué se lo volverán a dar? Tengan sal en ustedes y tengan paz los unos con los otros».

Palabra del Señor.

Oración
Padre mío, no por temor sino por el gran amor que te tengo, quiero encontrarme contigo en esta meditación. Quiero ser la sal que lleve a todos los que convivan hoy conmigo a conocer y experimentar tu amor, pero eso sólo lo podré lograr si Tú actúas en mí.

Petición
Señor, no permitas nunca que prefiera lo terreno y transitorio a ser discípulo misionero de tu amor.

Meditación El Evangelio de Hoy santo Evangelio según san Marcos 9, 41-50
discípulo misionero de tu amor Escapar de la tentación.

«Es tan difícil de cortar con una situación de pecado. ¡Es difícil! Incluso en una tentación, ¡es difícil! Pero la voz de Dios nos dice esta palabra: ´¡Escapa! No se puede luchar allí, porque el fuego, el azufre te matarán. ¡Escapa!´.

Santa Teresita del Niño Jesús nos enseña que a veces, en algunas tentaciones, la única solución es escapar y no tener vergüenza de escapar; reconocer que somos débiles y que tenemos que escapar. Y nuestro pueblo en su sencilla sabiduría lo dice un poco irónicamente: ‘Soldado que huye sirve para otra guerra’. Escapar para seguir adelante por el camino de Jesús. El ángel dice “no mires atrás”, para escapar y mirar hacia adelante. Aquí hay un consejo para vencer la nostalgia del pecado. Pensemos en el Pueblo de Dios en el desierto, lo tenía todo, las promesas, todo. Sin embargo, estaba la nostalgia de las cebollas de Egipto y esta nostalgia les hizo olvidar que aquellas cebollas las comían en la mesa de la esclavitud. Era la nostalgia de volver, volver» (S.S. Francisco, 2 de julio de 2013, homilía en misa matutina en la capilla de Santa Marta).

Diálogo
«¿Cómo se puede esperar que un hombre del Reino crezca en virtud y celo apostólico, cuando da por alimento a su alma la noticia escandalosa, el pasatiempo liviano, la charla insustancial, la fruslería, los temas de la vanidad mundana y el vaho del mundo?»

Propósito
Revisar y hacer una buena selección de los medios masivos de comunicación que uso (internet, cine, revistas, etc.) para asegurar que no sean ocasión de tentación.

Meditación El Evangelio de Hoy santo Evangelio según san Marcos 9, 41-50
discípulo misionero de tu amor Escapar de la tentación.

Los consejos del Papa Francisco para celebrar bien el Matrimonio

VATICANO, 14 Feb. 14 / 12:30 pm (ACI).- El Papa Francisco dio una serie de consejos sobre cómo celebrar bien el matrimonio católico y precisó que, si bien es una fiesta, ésta debe ser siempre cristiana y no mundana, en donde los novios se preocupen de lo que es verdaderamente importante para que lo exterior hable siempre de la presencia del Señor.

A continuación y gracias a Radio Vaticano, los consejos del Papa Francisco en respuesta a una pregunta al respecto, esta mañana en la Plaza de San Pedro en el encuentro con más de 20 mil novios de distintas partes del mundo:

“Hagan de modo que sea una verdadera fiesta, porque ¡el Casamiento es una fiesta, una fiesta cristiana, no una fiesta mundana! El motivo más profundo de la alegría de aquel día lo indica el Evangelio de Juan: ¿Recuerdan el milagro de las bodas de Caná? A un cierto punto el vino se acaba y la fiesta parece arruinarse. Imagínense terminar la fiesta tomando té… No, no va! ¡Sin vino no hay fiesta! Por sugerencia de María, en aquel momento Jesús se revela por primera vez y da un signo: transforma el agua en vino y, con eso, salva la fiesta del casamiento.

Cuanto ha sucedido en Caná, dos mil años atrás, sucede en realidad en cada fiesta nupcial: eso que hace lleno y profundamente verdadero vuestro matrimonio será la presencia del Señor que se revela y dona su gracia. Es su presencia que ofrece el ‘vino nuevo’, y es Él el secreto de la alegría plena, aquella que entibia realmente el corazón. ¡Es la presencia de Jesús en aquella fiesta! ¡Pero que sea una bella fiesta, pero con Jesús! ¡No con el espíritu del mundo! ¡No! ¡Aquello se siente, cuando el Señor está allí!

Al mismo tiempo, está bien que vuestro matrimonio sea sobrio y haga resaltar aquello que es realmente importante. Algunos están más preocupados por los signos exteriores, por el banquete, por las fotos, por la ropa, por las flores… son cosas importantes en una fiesta, pero sólo si son capaces de indicar el verdadero motivo de vuestra alegría: aquella bendición del Señor sobre vuestro amor.

Hagan de modo que, como el vino de Caná, los signos exteriores de vuestra fiesta revelen la presencia del Señor y les recuerden a ustedes y a todos los presentes el origen y el motivo de vuestra alegría.

Pero hay algo que tú has dicho y que quiero tomar al vuelo, porque no quiero dejarla pasar. El matrimonio es también un trabajo de todos los días y podría decir un trabajo artesanal, un trabajo de orfebrería, porque el marido tiene la tarea de hacer más mujer a su mujer y la mujer tiene la tarea de hacer más hombre a su marido. Crecer también en humanidad, como hombre y como mujer. Pero esto se hace entre ustedes. Esto se llama crecer juntos.

¡Pero esto no viene del aire! El Señor lo bendice, pero viene de vuestras manos, de vuestras actitudes, del modo de vivir, del modo de amarse. ¡Hacerse crecer! Siempre procurar que el otro crezca. Trabajar para esto. Y así, no sé, pienso en ti, que un día andarás por la calle de tu país y la gente dirá: ‘pero mira aquella, ¡que linda mujer!’… ‘¡se entiende, con el marido que tiene!’. Y es esto, llegará a esto: hacernos crecer juntos, uno al otro. Y los hijos tendrán esta herencia de haber tenido un papá y una mamá que han crecido juntos, haciéndose – uno al otro– ¡más hombre y más mujer!”

Médicos salvan a bebé a cuya madre le declararon muerte cerebral en Canadá

El 29 de diciembre pasado los médicos declararon con muerte cerebral a Robyn Benson, una mujer de 32 años y seis meses de gestación, que un día antes sufrió una hemorragia cerebral. A pedido de su esposo, agotaron los esfuerzos por salvar al bebé y lo lograron.

El último sábado nació Iver Cohen Benson, en la foto junto a su padre Dylan Benson. Robyn falleció el domingo a pocas horas de dar a luz. Los médicos lograron que el bebé alcanzar las 34 semanas de gestación para practicar una cesárea.

La historia dio la vuelta al mundo debido a que Dylan Benson decidió narrar en un blog cómo su vida había sufrido un triste revés el día en que su esposa sufrió la hemorragia cerebral.

“El sábado por la noche nació mi precioso e impresionante hijo, Iver Cohen Benson. Está sano y es la persona más preciosa que he conocido jamás”, escribió el padre para dar la noticia.

“El domingo tuvimos que decir adiós a la mujer más maravillosa y fuerte que he conocido. Extraño a Robyn más de lo que podría explicar con palabras. No podría estar más impresionado por su fortaleza y me siento muy afortunado por haberla conocido. Ella vivirá siempre en Iver y también en mi corazón”, agregó.

En un breve texto, Dylan agradeció el apoyo de las miles de personas que mostraron su cariño e incluso han colaborado económicamente con el futuro del pequeño Iver. “Gracias a cada uno de ustedes por su amor, sus palabras de ánimo y su apoyo en estos momentos tan difíciles. Los comentarios que he recibido aquí y en la página de donativos YouCaring me han ayudado mucho a pasar estas semanas. Les deseo lo mejor”, manifestó.

Hacer fructificar tu Palabra


El Evangelio de Hoy san Marcos 4, 1-20
Hacer fructificar tu Palabra y Custodiar la Palabra de Dios.
Del santo Evangelio según san Marcos 4, 1-20

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago, y se reunió una muchedumbre tan grande, que Jesús tuvo que subir en una barca; ahí se sentó, mientras la gente estaba en tierra, junto a la orilla. Les estuvo enseñando muchas cosas con parábolas y les decía: «Escuchen. Salió el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas había tierra; como la tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando salió el sol, se quemaron, y por falta de raíz, se secaron. Otros granos cayeron entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno». Y añadió Jesús: «El que tenga oídos para oír, que oiga».

Cuando se quedaron solos, sus acompañantes y los doce le preguntaron qué quería decir la parábola. Entonces Jesús les dijo: «A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio, a los que están fuera, todo les queda oscuro; así, por más que miren, no verán; por más que oigan, no entenderán; a menos que se arrepientan y sean perdonados».

Y les dijo a continuación: «Si no entienden esta parábola, ¿cómo van a comprender todas las demás? “El sembrador” siembra la palabra.

“Los granos de la vereda” son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero cuando la acaban de escuchar, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.

“Los que reciben la semilla en terreno pedregoso”, son los que, al escuchar la palabra, de momento la reciben con alegría; pero no tienen raíces, son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa de la palabra, se dan por vencidos.

“Los que reciben la semilla entre espinas” son los que escuchan la palabra; pero por las preocupaciones de esta vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás, que los invade, ahogan la palabra y la hacen estéril.

Por fin, “los que reciben la semilla en tierra buena” son aquellos que escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros, de sesenta; y otros, de ciento por uno».

Palabra del Señor.

Oración
Señor, no dejes que tu Palabra caiga en la dureza de mi corazón, de modo que me sea arrebatada fácilmente por las tentaciones. No permitas que mi corazón sea como ese terreno pedregoso, sin raíces. No dejes que la inconstancia, o las preocupaciones de esta vida ahoguen tu mensaje. Quiero ser tierra buena que dé fruto por la gracia que hoy me quieras dar en mi oración.

Petición
Dame tu gracia, Jesús, para saber acoger y hacer fructificar tu Palabra.

Meditación El Evangelio de Hoy san Marcos 4, 1-20
Hacer fructificar tu Palabra y Custodiar la Palabra de Dios.

«Custodiar la Palabra de Dios quiere decir abrir nuestro corazón a ella, como la tierra se abre para recibir la semilla. La Palabra de Dios es semilla y se siembra. Y Jesús nos dijo lo que sucede con la semilla.

Algunas caen a lo largo del camino, vienen los pájaros y las comen. Esto sucede cuando no se custodia la Palabra. Significa que ciertos corazones no saben recibirla.

Sucede también que otras semillas caen en una tierra con muchas piedras y la semilla no logra echar raíces y muere, es decir, cuando no somos capaces de custodiarla porque no somos constantes; y cuando llega una tribulación nos olvidamos de ella.

La Palabra cae también en tierra no preparada, donde hay espinas, y al final muere porque no se le custodia. Pero, ¿qué son las espinas? Lo dice Jesús mismo: “El apego a las riquezas, los vicios, todas estas cosas”.

Custodiar la Palabra de Dios es recibirla en nuestro corazón. Pero es necesario preparar nuestro corazón para recibirla. Meditar siempre sobre lo que nos dice esta Palabra hoy, mirando lo que sucede en la vida» (S.S. Francisco, 8 de junio de 2013, homilía matutina en Santa Marta).

Diálogo con Jesus
«Seguramente tendrán frecuentes ocasiones para sembrar, de palabra o con su comportamiento luminoso, buenas semillas de vida cristiana entre sus hermanos y cuñados, sus sobrinos, etcétera»

Propósito
Invocar al Espíritu Santo antes de leer y meditar diariamente un pasaje del Evangelio.


El Evangelio de Hoy san Marcos 4, 1-20
Hacer fructificar tu Palabra y Custodiar la Palabra de Dios.
Del santo Evangelio según san Marcos 4, 1-20

Gracias también a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8).

Esta mañana se presentó en el Vaticano el mensaje del Papa Francisco para la 48º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, bajo el lema “La Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro”.

A continuación, presentamos el texto íntegro del Santo Padre:

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy vivimos en un mundo que se va haciendo cada vez más «pequeño»; por lo tanto, parece que debería ser más fácil estar cerca los unos de los otros. El desarrollo de los transportes y de las tecnologías de la comunicación nos acerca, conectándonos mejor, y la globalización nos hace interdependientes. Sin embargo, en la humanidad aún quedan divisiones, a veces muy marcadas. A nivel global vemos la escandalosa distancia entre el lujo de los más ricos y la miseria de los más pobres. A menudo basta caminar por una ciudad para ver el contraste entre la gente que vive en las aceras y la luz resplandeciente de las tiendas.

Nos hemos acostumbrado tanto a ello que ya no nos llama la atención. El mundo sufre numerosas formas de exclusión, marginación y pobreza; así como de conflictos en los que se mezclan causas económicas, políticas, ideológicas y también, desgraciadamente, religiosas.

En este mundo, los medios de comunicación pueden ayudar a que nos sintamos más cercanos los unos de los otros, a que percibamos un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida más digna para todos. Comunicar bien nos ayuda a conocernos mejor entre nosotros, a estar más unidos. Los muros que nos dividen solamente se pueden superar si estamos dispuestos a escuchar y a aprender los unos de los otros. Necesitamos resolver las diferencias mediante formas de diálogo que nos permitan crecer en la comprensión y el respeto.

La cultura del encuentro requiere que estemos dispuestos no sólo a dar, sino también a recibir de los otros. Los medios de comunicación pueden ayudarnos en esta tarea, especialmente hoy, cuando las redes de la comunicación humana han alcanzado niveles de desarrollo inauditos. En particular, Internet puede ofrecer mayores posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos; y esto es algo bueno, es un don de Dios.

Sin embargo, también existen aspectos problemáticos: la velocidad con la que se suceden las informaciones supera nuestra capacidad de reflexión y de juicio, y no permite una expresión mesurada y correcta de uno mismo. La variedad de las opiniones expresadas puede ser percibida como una riqueza, pero también es posible encerrarse en una esfera hecha de informaciones que sólo correspondan a nuestras expectativas e ideas, o incluso a determinados intereses políticos y económicos.

El mundo de la comunicación puede ayudarnos a crecer o, por el contrario, a desorientarnos. El deseo de conexión digital puede terminar por aislarnos de nuestro prójimo, de las personas que tenemos al lado. Sin olvidar que quienes no acceden a estos medios de comunicación social –por tantos motivos-, corren el riesgo de quedar excluidos.

Estos límites son reales, pero no justifican un rechazo de los medios de comunicación social; más bien nos recuerdan que la comunicación es, en definitiva, una conquista más humana que tecnológica. Entonces, ¿qué es lo que nos ayuda a crecer en humanidad y en comprensión recíproca en el mundo digital? Por ejemplo, tenemos que recuperar un cierto sentido de lentitud y de calma. Esto requiere tiempo y capacidad de guardar silencio para escuchar.

Necesitamos ser pacientes si queremos entender a quien es distinto de nosotros: la persona se expresa con plenitud no cuando se ve simplemente tolerada, sino cuando percibe que es verdaderamente acogida. Si tenemos el genuino deseo de escuchar a los otros, entonces aprenderemos a mirar el mundo con ojos distintos y a apreciar la experiencia humana tal y como se manifiesta en las distintas culturas y tradiciones. Pero también sabremos apreciar mejor los grandes valores inspirados desde el cristianismo, por ejemplo, la visión del hombre como persona, el matrimonio y la familia, la distinción entre la esfera religiosa y la esfera política, los principios de solidaridad y subsidiaridad, entre otros.

Entonces, ¿cómo se puede poner la comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro? Para nosotros, discípulos del Señor, ¿qué significa encontrar una persona según el Evangelio? ¿Es posible, aun a pesar de nuestros límites y pecados, estar verdaderamente cerca los unos de los otros? Estas preguntas se resumen en la que un escriba, es decir un comunicador, le dirigió un día a Jesús: «¿Quién es mi prójimo?» (Lc. 10,29).

La pregunta nos ayuda a entender la comunicación en términos de proximidad. Podríamos traducirla así: ¿cómo se manifiesta la «proximidad» en el uso de los medios de comunicación y en el nuevo ambiente creado por la tecnología digital? Descubro una respuesta en la parábola del buen samaritano, que es también una parábola del comunicador. En efecto, quien comunica se hace prójimo, cercano. El buen samaritano no sólo se acerca, sino que se hace cargo del hombre medio muerto que encuentra al borde del camino. Jesús invierte la perspectiva: no se trata de reconocer al otro como mi semejante, sino de ser capaz de hacerme semejante al otro. Comunicar significa, por tanto, tomar conciencia de que somos humanos, hijos de Dios. Me gusta definir este poder de la comunicación como «proximidad».

Cuando la comunicación tiene como objetivo preponderante inducir al consumo o a la manipulación de las personas, nos encontramos ante una agresión violenta como la que sufrió el hombre apaleado por los bandidos y abandonado al borde del camino, como leemos en la parábola. El levita y el sacerdote no ven en él a su prójimo, sino a un extraño de quien es mejor alejarse. En aquel tiempo, lo que les condicionaba eran las leyes de la purificación ritual. Hoy corremos el riesgo de que algunos medios nos condicionen hasta el punto de hacernos ignorar a nuestro prójimo real.

No basta pasar por las «calles» digitales, es decir simplemente estar conectados: es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro. No podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos. Necesitamos amar y ser amados. Necesitamos ternura. Las estrategias comunicativas no garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación. El mundo de los medios de comunicación no puede ser ajeno de la preocupación por la humanidad, sino que está llamado a expresar también ternura. La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas. La neutralidad de los medios de comunicación es aparente: sólo quien comunica poniéndose en juego a sí mismo puede representar un punto de referencia. El compromiso personal es la raíz misma de la fiabilidad de un comunicador. Precisamente por eso el testimonio cristiano, gracias a la red, puede alcanzar las periferias existenciales.

Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de autoreferencialidad, prefiero sin duda la primera. Y las calles del mundo son el lugar donde la gente vive, donde es accesible efectiva y afectivamente. Entre estas calles también se encuentran las digitales, pobladas de humanidad, a menudo herida: hombres y mujeres que buscan una salvación o una esperanza. Gracias también a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8). Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos. Estamos llamados a dar testimonio de una Iglesia que sea la casa de todos. ¿Somos capaces de comunicar este rostro de la Iglesia? La comunicación contribuye a dar forma a la vocación misionera de toda la Iglesia; y las redes sociales son hoy uno de los lugares donde vivir esta vocación redescubriendo la belleza de la fe, la belleza del encuentro con Cristo. También en el contexto de la comunicación sirve una Iglesia que logre llevar calor y encender los corazones.

No se ofrece un testimonio cristiano bombardeando mensajes religiosos, sino con la voluntad de donarse a los demás «a través de la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana» (BENEDICTO XVI, Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 2013).

Pensemos en el episodio de los discípulos de Emaús. Es necesario saber entrar en diálogo con los hombres y las mujeres de hoy para entender sus expectativas, sus dudas, sus esperanzas, y poder ofrecerles el Evangelio, es decir Jesucristo, Dios hecho hombre, muerto y resucitado para liberarnos del pecado y de la muerte. Este desafío requiere profundidad, atención a la vida, sensibilidad espiritual. Dialogar significa estar convencidos de que el otro tiene algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas.

Que la imagen del buen samaritano que venda las heridas del hombre apaleado, versando sobre ellas aceite y vino, nos sirva como guía. Que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino. No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital.

El interés y la presencia de la Iglesia en el mundo de la comunicación son importantes para dialogar con el hombre de hoy y llevarlo al encuentro con Cristo: una Iglesia que acompaña en el camino sabe ponerse en camino con todos. En este contexto, la revolución de los medios de comunicación y de la información constituye un desafío grande y apasionante que requiere energías renovadas y una imaginación nueva para transmitir a los demás la belleza de Dios.