Oración por nuestros enemigos

Oración por nuestros enemigos

¡Oh Dios!, yo perdono a (DECIR NOMBRE) el mal que me hizo y el que me quiso hacer, como deseo que me perdonéis y que él también me perdone las injusticias que yo pueda haber cometido. Si lo colocasteis en mi camino como una prueba, que se cumpla vuestra voluntad.

Desviad de mí, ¡Oh Dios!, la idea de maldecirle y todo deseo malévolo contra él. Haced que yo no experimente ninguna alegría por las desgracias que pueda tener, ni pena por los bienes que puedan concedérsele, con el fin de no manchar mi alma con pensamientos indignos de un cristiano.

Señor, que nuestra voluntad al extenderse sobre él, pueda conducirlo a los mejores sentimientos con respecto a mí. (Oración por nuestros enemigos)

Buenos Espíritus, inspiradme el olvido del mal y el recuerdo del bien. Que ni el odio, ni el rencor, ni el deseo de volverle mal por mal, entren en mi corazón, porque el odio y la venganza sólo pertenecen a los Espíritus malos, encarnados y desencarnados. Por el contrario, que esté pronto a tenderle fraternalmente la mano, a volverle bien por mal y a socorrerle si me es posible.

Deseo, para probar la sinceridad de mis palabras, que se me ofrezca la ocasión de serle útil; pero sobre todo, ¡Oh Dios!, preservadme de hacerlo por orgullo u ostentación confundiéndole con una generosidad humillante, lo que me haría perder el fruto de mi acción, porque entonces merecería que se me aplicasen aquellas palabras de Cristo: Ya recibisteis vuestra recompensa.

Oración por nuestros enemigos

Amen a sus enemigos – Evangelio de Hoy

El Evangelio de Hoy
Martes 18 de Junio de 2013
Amen a sus enemigos ¿Pero quién podría llegar a ser perfecto?
santo Evangelio según san Mateo 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Han oído ustedes que se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo’;yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto».

Oración
Señor, la propuesta que me haces no es fácil de aceptar para mi naturaleza caída. Sin embargo, creo en tus palabras, confío en Ti y humildemente te suplico que me des la fe y el amor necesario para cumplir en todo tu voluntad. Aviva en esta oración mi deseo de perfección en el amor.

Petición
Jesús, forma en mí un corazón abierto y generoso a los demás, para que pueda hacer el bien en todo momento.

Meditación de El Evangelio de Hoy
Amen a sus enemigos ¿Pero quién podría llegar a ser perfecto? Continue reading