Oración de agradecimiento

Señor Jesús

Recorro en mi mente todo lo que mes has dado y la palabra Gracias se queda corta

desde mi niñez has estado cuidadndo mis pasos, cuidando de mi salud y nunca

te separas de mi, en mi adolescencia ; en esos momentos de rebeldia y de querer

hacer mi voluntad, tú me frenabas y mandabas angeles para que yo viera que no era

tu voluntad, en mis desiciones me dabas paz cuando era parte de tu plan en mi vida,

Cuantas veces cai y tu me dabas consuelo a traves de mis padres y hermanos.

Cuantos pecados yo acumulaba , pero tu con tu amor me perdonabas y me dabas otra

oprtunidad para hacer las cosas mejor.

Tú Señor me lo has dado todo y por eso yo quiero darte las gracias, porque hasta hoy

no me abandonas, no llevas cuenta de mis pecados, no vas sumando las veces que

te fallo o que no te he consultado algo.

Te agradezco que no me sueltes de tu mano, que no me dejas solo y sobretodo que

regalas paz.

 

LA ORACIÓN MANTIENE LA UNIÓN EN EL MATRIMONIO

“Los esposos son una sola carne en el amor”
Hay muchas dificultades y problemas en la familia – expresó Francisco Papa – y a veces hasta vuelan los platos, pero es importante que no termine el día sin hacer las paces con un pequeño gesto, una caricia. El secreto es que el amor es más fuerte que el momento de la pelea.
Con la oración del uno por el otro y las tres palabras claves de una familia: permiso, gracias y perdón, se puede llevar adelante la vida con el coraje de querer vivirla juntos. Y esto es muy grande y bello, afirmó el Obispo de Roma en la catequesis sobre el sacramento del matrimonio, donde fundamentó que: somos creados para amar como reflejo de Dios y de su amor. Dios, que creó al hombre a su imagen, capaz de amar; “hombre y mujer los creó”. Dios se refleja en ellos, explicó Francisco.
El Sacramento confiere a los esposos una misión: manifestar en las cosas simples y cotidianas el amor de Cristo a su Iglesia, entregándose en la fidelidad y el servicio.Este gran misterio se vive en la fragilidad, insistió el Vicario de Cristo. No faltan las dificultades, por eso es importante la oración para fortalecer el vínculo.
Y en español, el Papa Francisco, concluyó invitando a todos a dar gracias a Dios por tantas familias que animan nuestras comunidades cristinas, ofreciendo un hermoso testimonio de fe. Recemos también – pidió – por los matrimonios en dificultad, para que el Señor les regale abundantemente su misericordia y los sostenga en medio de las pruebas.
Jesuita Guillermo Ortiz – RV
Texto completo de la catequesis del Papa en español:
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy concluimos el ciclo de catequesis sobre los Sacramentos hablando del Matrimonio. Este Sacramento nos conduce al corazón del designio de Dios, que es un designio de alianza con su pueblo, con todos nosotros, un designio de comunión. Al inicio del libro del Génesis, el primer libro de la Biblia, como coronación del relato de la creación, se dice: “Dios creó el hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer… Por eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos llegan a ser una sola carne”. (Gen 1,27; 2,24). La imagen de Dios es la pareja matrimonial, el hombre y la mujer, los dos. No solamente el varón, el hombre, no sólo la mujer, no, los dos. Y ésta es la imagen de Dios: es el amor, la alianza de Dios con nosotros está allí, está representada en aquella alianza entre el hombre y la mujer. Y esto es muy bello, es muy bello.
Somos creados para amar, como reflejo de Dios y de su amor. Y en la unión conyugal el hombre y la mujer realizan esta vocación en el signo de la reciprocidad y de la comunión de vida plena y definitiva.
1. Cuando un hombre y una mujer celebran el sacramento del Matrimonio, Dios, por así decir, se “refleja” en ellos, imprime en ellos los propios lineamientos y el carácter indeleble de su amor. Un matrimonio es la imagen del amor de Dios con nosotros, es muy bello. También Dios, en efecto, es comunión: las tres Personas del Padre, el Hijo y del Espíritu Santo viven desde siempre y para siempre en unidad perfecta. Y es justamente éste el misterio del Matrimonio: Dios hace de los dos esposos un sola existencia. Y la Biblia es fuerte dice “una sola carne”, ¡así intima es la unión del hombre y de la mujer en el matrimonio! Y es justamente este el misterio del matrimonio. Es el amor de Dios que se refleja en el matrimonio, en la pareja que decide vivir juntos y por esto el hombre deja su casa, la casa de sus padres, y va a vivir con su mujer y se une tan fuertemente a ella que se transforman, dice la Biblia, en una sola carne. No son dos, es uno.
2. San Pablo, en la Carta a los Efesios, pone de relieve que en los esposos cristianos se refleja un misterio “grande”: la relación establecida por Cristo con la Iglesia, una relación nupcial (cf. Ef 5 0,21-33). La Iglesia es la esposa de Cristo: esta relación. Esto significa que el matrimonio responde a una vocación específica y debe ser considerado como una consagración (cf. Gaudium et spes, 48; Familiaris consortio, 56). Es una consagración. El hombre y la mujer están consagrados por su amor, por amor. Los cónyuges, de hecho, por la fuerza del Sacramento, están investidos por una verdadera y propia misión, de modo que puedan hacer visible, a partir de las cosas simples, comunes, el amor con que Cristo ama a su Iglesia y continúa dando la vida por ella, en la fidelidad y en el servicio.
3. ¡Realmente es un designio maravilloso aquel que es inherente en el sacramento del Matrimonio! Y se lleva a cabo en la simplicidad y también la fragilidad de la condición humana. Sabemos muy bien cuántas dificultades y pruebas conoce la vida de dos esposos… Lo importante es mantener vivo el vínculo con Dios, que es la base del vínculo matrimonial.

El verdadero vínculo es siempre con el Señor. Cuando la familia reza, el vínculo se mantiene. Cuando el esposo reza por la esposa y la esposa reza por el esposo ese vínculo se hace fuerte. Uno reza con el otro. Es verdad que en la vida matrimonial hay tantas dificultades, ¿tantas no? Que el trabajo, que el sueldo no alcanza, los chicos tienen problemas, tantas dificultades. Y tantas veces el marido y la mujer se ponen un poco nerviosos y pelean entre ellos, ¿o no? Pelean, ¿eh? ¡Siempre! Siempre es así: ¡siempre se peleas, eh, en el matrimonio! Pero también, algunas veces, vuelan los platos ¿eh? Ustedes se ríen, ¿eh? pero es la verdad. Pero no nos tenemos que entristecer por esto. La condición humana es así. El secreto es que el amor es más fuerte que el momento en el que se pelea. Y por esto yo aconsejo a los esposos siempre que no terminen el día en el que han peleado sin hacer la paz. ¡Siempre! Y para hacer la paz no es necesario llamar a las Naciones Unidas para que vengan a casa a hacer las paces. Es suficiente un pequeño gesto, una caricia: ¡Chau y hasta mañana! Y mañana se empieza de nuevo. Esta es la vida, llevarla adelante así, llevarla adelante con el coraje de querer vivirla juntos. Y esto es grande, es bello ¿eh?Es una cosa bellísima la vida matrimonial y tenemos que custodiarla siempre, custodiar a los hijos. Algunas veces yo he dicho aquí que una cosa que ayuda tanto en la vida matrimonial son tres palabras. No sé si ustedes recuerdan las tres palabras. Tres palabras que se deben decir siempre, tres palabras que tienen que estar en casa: “permiso, gracias, disculpa”. Las tres palabras mágicas, ¿eh? Permiso, para no ser invasivo en la vida de los conyugues. ”Permiso, pero, ¿qué te parece, eh?” Permiso, me permito ¿eh?
¡Gracias! Agradecer al conyugue: “pero gracias por aquello que hiciste por mí, gracias por esto”. La belleza de dar las gracias. Y como todos nosotros nos equivocamos, aquella otra palabra que es difícil de decir, pero que es necesario decirla: perdona, por favor, ¿eh? ¡Disculpa! ¿Cómo era? Permiso, gracias y disculpa. Repitámoslo juntos. Permiso, gracias y disculpa. Con estas tres palabras, con la oración del esposo por la esposa y de la esposa por el esposo y con hacer la paz siempre, antes de que termine el día, el matrimonio irá adelante. Las tres palabras mágicas, la oración y hacer la paz siempre. El Señor los bendiga y recen por mí. ¡Gracias!

Secreto del amor: permiso,gracias y perdón

Hoy en nuestras familias, en nuestro mundo, a menudo violento y arrogante, hace falta mucha más cortesía. Y esto puede comenzar en casa”, dijo Francisco aludiendo a lo que consideró “el secreto” del amor.

En el marco del Día de San Valentín y ante miles de parejas de novios reunidos en la Plaza San Pedro, el papa Francisco se pronunció hoy en contra de la violencia de género y familiar y dijo que “el amor verdadero no se impone con dureza y agresividad”, sino “con cortesía”.

“Hoy en nuestras familias, en nuestro mundo, a menudo violento y arrogante, hace falta mucha más cortesía. Y esto puede comenzar en casa”, dijo Francisco aludiendo a lo que consideró “secreto” del amor.

Francisco recordó a los jóvenes la necesidad de usar siempre las palabras “permiso, gracias y perdón”.

“Pedir permiso -explicó- significa saber entrar con cortesía en la vida de los otros. A veces en cambio se usan modos un poco pesados, como algunos zapatones de montaña”.

Además la “gratitud”, afirmó, es “una flor que crece en tierra noble: es necesaria la nobleza del alma para que crezca esta flor”.

“Decirse gracias mutuamente, para cada cosa. No es una palabra amable que hay que usar con los extraños, para ser educados. Hay que saber decirse gracias, para avanzar bien juntos”, agregó Francisco.

El otro consejo es pedir siempre perdón, según el Sumo Pontífice.

“En general cada uno de nosotros está listo para acusar al otro y justificarse a sí mismo. Es un instinto que está en el origen de muchos desastres. Aprendamos a reconocer nuestros errores y a pedir disculpas”, resaltó.

“También así -dijo- crece una familia cristiana. Sabemos todos que no existe la familia perfecta, y ni siquiera el marido perfecto, o la esposa perfecta”.

“­No hablemos de la suegra perfecta”, agregó el Papa con una sonrisa.

Francisco admitió que “es habitual pelear entre esposos” y puede ocurrir también que “vuele algún plato”.

“Pero por favor recuerden esto, nunca terminen el día sin hacer las paces. Este es un secreto, un secreto para conservar el amor”, sugirió.

“Si terminas el día sin hacer las paces -concluyó- lo que tienes dentro al día siguiente es frío, es duro, es más difícil hacer las paces. Si aprendemos a pedirnos perdón y a perdonarnos mutuamente el matrimonio durará e irá hacia adelante”.

Gracias Jesus Eucaristia


Gracias Jesus Eucaristia

Gracias, Señor, porque no obstante mis
infidelidades, faltas y pecados, tu amor
y misericordia no cesan de auxiliarme y
bendecidme. Gracias, Señor, es la expresión
sincera que brota de mi ser al experimentar
vivamente tu amor vivificando y colmando
mi existencia.



Gracias Jesus Eucaristia
¡ Gracias Jesus Eucaristia , por tu bondad,
que tan generosamente derramas en mi vida!

Gracias mil, te repetiré constantemente,
pues no tengo otra forma de manifestar mi
gozo, mi admiración, todo ese cúmulo de
nobles sentimientos que intensamente experi-
mento desde lo más profundo de mi ser

¡Jesús Eucaristía! Sé tú mismo quién dé
gracias por mí, con tu corazón de hombre
perfecto, de supremo adorador del Padre,
de dócil instrumento en la acción
santificadora del Espítiru Santo.

Concédeme que, desde hoy en adelante,
toda mi vida sea una constante alabanza
de acción de gracias. A imitación de la
Virgen María, proclamaré desde lo más
íntimo de mi corazón.
¡Alaba mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en el Dios que
me salva, porque ha hecho en mí maravillas !

¡ Gracias Jesus Eucaristia ! porque tu
misericordia ha colmado de gozo mi
existencia.

Amén.

GRACIAS POR UN DIA MAS DE VIDA

 

Otro días más!!

Que te traerá el día que empieza?

LO que tu quieras SEñor.

Pero te pido Fe para mirarte en todo

Esperanza para no desfallecer; y caridad para amarte cada día mas y para hacerte amar de los que me rodean y amarte en ellos.

DAme paciencia y humildad, desprendimiento y generosidad , dame Señor lo que tu sabes que me conviene más y yo no se pedir.

Que tenga el corazón alerta, el oído  atento, las manos y la mente activa y me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa voluntad.

Derrama, Señor, tus gracias sobre todos los que amo y concede tu paz en nuestra almas y al mundo entero, y haz que sepamos todos que tu gracia nos las das por medio de la Inmaculada virgen María  tu santa madre.Amén.

 

GRACIAS SEÑOR

Porque debemos dar gracias a Dios cada día?

“Entrad por sus puertas con acción de gracias, y a sus atrios con alabanza dadle gracias, bendecid su nombre. Porque el Señor es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones” (Salmo 100:4,5).

Son miles las razones por las cual debemos dar gracias a Dios, en primer lugar por que nos dió la vida, porque nos permitió crecer en el vientre de nuestra madre, dar gracias a Dios por todo su amor a pesar que somos unos pecadores, dar gracias por su amor, fidelidad y misericordia

“Gracias a Dios nos, El nos dá la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesús”(1 Corintios 15:57)

La queja te conecta con tu infelicidad;la gratitud y la alabanza te conectan con la fuente de la verdadera alegria. Cuando la acción de gracias forma parte habitual de tu vida, permaneces enfocado en todo lo que Dios ha hecho y sigue haciendo por ti.Expresar tu gratitud cada dia, desde ver el sol es una muestra de adoración.

“A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo, porque me has dado sabiduría y poder” (Daniel 2:23

Todo viene del Señor, tus estudios, el exito en tu trabajo, en tu profesión, en tu familia, en tu matrimonio, con tus hijos y con tu prójimo. Todo viene de El.

Ver VIDEO CLICK ...

Continue reading