Oración por nuestros enemigos

Oración por nuestros enemigos

¡Oh Dios!, yo perdono a (DECIR NOMBRE) el mal que me hizo y el que me quiso hacer, como deseo que me perdonéis y que él también me perdone las injusticias que yo pueda haber cometido. Si lo colocasteis en mi camino como una prueba, que se cumpla vuestra voluntad.

Desviad de mí, ¡Oh Dios!, la idea de maldecirle y todo deseo malévolo contra él. Haced que yo no experimente ninguna alegría por las desgracias que pueda tener, ni pena por los bienes que puedan concedérsele, con el fin de no manchar mi alma con pensamientos indignos de un cristiano.

Señor, que nuestra voluntad al extenderse sobre él, pueda conducirlo a los mejores sentimientos con respecto a mí. (Oración por nuestros enemigos)

Buenos Espíritus, inspiradme el olvido del mal y el recuerdo del bien. Que ni el odio, ni el rencor, ni el deseo de volverle mal por mal, entren en mi corazón, porque el odio y la venganza sólo pertenecen a los Espíritus malos, encarnados y desencarnados. Por el contrario, que esté pronto a tenderle fraternalmente la mano, a volverle bien por mal y a socorrerle si me es posible.

Deseo, para probar la sinceridad de mis palabras, que se me ofrezca la ocasión de serle útil; pero sobre todo, ¡Oh Dios!, preservadme de hacerlo por orgullo u ostentación confundiéndole con una generosidad humillante, lo que me haría perder el fruto de mi acción, porque entonces merecería que se me aplicasen aquellas palabras de Cristo: Ya recibisteis vuestra recompensa.

Oración por nuestros enemigos

Rosario de Liberación y Sanidad

Rosario de Liberación y Sanidad
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

te pido vayas liberándome señor de los traumas, de los vicios, de los odios, de los rencores, de los resentimientos, que vaya huyendo de mi vida la influencia del demonio, a través de tu glorioso nombre Jesús quede atado todo espíritu de perturbación, todo espíritu de envidia, todo espíritu de lujuria, todo espíritu de vicio y de corrupción, todo espíritu de calumnia, todo espíritu de gula, todo espíritu de pereza, todo espíritu de soberbia, que el nombre de Jesús someta todo aquello que esta dañando mi dignidad de hija de Dios para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos y toda lengua proclame que Jesús es el Señor, Hoy quiero decirte como el ciego de Jericó, Jesús ten piedad de mi, Hoy quiero repetirte aquellas palabras del Evangelio; Jesús sáname. Hoy quiero repetirte aquella petición que te hicieron aquellos poseídos Jesús libérame, Jesús sálvame; Hoy Jesús se levanta mi voz para que con esta oración tu nombre al ser repetido tantas veces sea la espada afilada por la cual caiga el enemigo a tus pies, hoy quiero repetir tu dulce nombre Jesús para que el padre al escuchar tu nombre glorioso, tenga compasión de mi, tenga compasión de mis enfermedades. Bendito seas Jesús, Alabado seas Jesús, Glorificado seas Jesús. Libérame Jesús, libérame Jesús del odio, del vicio, de la apatía religiosa; libérame Jesús de la influencia maligna, ¡rompe las cadenas que me han atado al mal a través de esta alabanza!

Usando un rosario común iniciamos con esta jaculatoria (1 vez):
“Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado”

Rosario de Liberación y Sanidad

1) PRIMER MISTERIO (Ahora diremos 10 veces estas 4 súplicas):

“Jesús ten piedad de mí”

“Jesús sáname”

“Jesús sálvame”

“Jesús libérame”

 

Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Así como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

 

“Si Jesús me libera quedo verdaderamente liberado”.

Por el Santo Nombre de Jesús Padre, te pido que me liberes, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo sana mis enfermedades, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo libera a mi familia, libera mi casa, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo libérame de todos mis enemigos, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo, libérame Jesús de la corrupción y los vicios, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo, libérame Jesús de la desgracia, de la pobreza, de los fracasos, de los accidentes, de las enfermedades, liberame de la lujuria, de la ira, de la soberbia, de la pereza, de la gula, de la envidia, de la avaricia. Al Nombre de Jesús toda rodilla se doble, en la tierra en el Cielo y los abismos, y toda lengua proclame que Jesús es el Señor.

 

 

2) SEGUNDO MISTERIO (Ahora diremos 10 veces estas 4 súplicas): Continue reading