No te canses

NO TE CANSES

Una Madre como tú no se cansa:
De esperar al que se aleja
De abrazar al que llora
De acariciar al que está herido
De consolar al que es débil
De sonreír al triste
De fortalecer al que es tentado

No te canses Madre mía, no te canses
Que en mí hay un niño que te necesita

No te canses, Madre santa
Que en mí hay un peregrino que sigue tus pasos

No te canses, Madre Pura
Que en mí hay un corazón inquieto por amar

No te canses, Madre fiel
Que en mí hay un discípulo que quiere aprender

Una petición, una sola, no te canses:

María vela mis pasos con paciencia
Entre tantas espinas que encuentro en mi camino
Si te miro, brotan con tus lágrimas de Madre
Rosas bellas que adornan tu corazón

Gracias Madre por enseñarme que el dolor con amor
Es perfume que se eleva a Dios

Autor: P. Guillermo Serra, L.C.

El Evangelio de Hoy san Lucas 8, 1-3

El Evangelio de Hoy San Lucas 8, 1-3
Las Mujeres que seguian a Jesus con su Vocacion
El testimonio que parte del amor.
Santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3

En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes.

Oración
Gracias, Señor, porque hoy tengo la vida, el tiempo y la capacidad para poder tener este momento de oración. Tú me has dado todo lo bueno que tengo. Tú eres mi paz y mi sostén. No sólo me sanas y me perdonas, sino que me permites acompañarte. ¡Te amo! Quiero, como los que te siguen, permanecer siempre fiel a tu gracia, aun cuando se presenten momentos de dificultad.

Petición
Jesucristo, concédeme llenarme tanto de Ti que sepa ser un incansable discípulo y misionero de tu amor.

Meditación El Evangelio de Hoy San Lucas 8, 1-3
Las Mujeres que seguian a Jesus con su Vocacion

«Reflexionando sobre la resurrección de Jesús. ¿Cómo se ha transmitido esta verdad de fe? En las Escrituras encontramos dos tipos de testimonios al respecto: el primero, las breves fórmulas como la que hemos escuchado en la lectura del Apóstol, que indican con concisión el núcleo de la fe: la pasión, muerte y resurrección del Señor. El segundo, las narraciones que relatan el acontecimiento. Es significativo el hecho de que sean mujeres, que según la ley no podían dar un testimonio fiable, las primeras en anunciar la resurrección. Dios no las elige con criterios humanos sino que mira a su corazón. Su experiencia parte del amor, que las mueve a acudir al sepulcro, y que las hace capaces de acoger el signo de la tumba vacía y el anuncio del mensajero de Dios, y trasmitirlo, pues la alegría y la esperanza que las invade no se puede contener» (S.S. Francisco, 3 de abril de 2013).

Reflexión El Evangelio de Hoy San Lucas 8, 1-3
Las Mujeres que seguian a Jesus con su Vocacion

Tres mujeres en primera línea. Cada una con su vocación particular y las tres seguidoras incansables de las huellas de Jesús.

María Magdalena pasó a la historia por ser la primera persona que vio a Cristo resucitado. Todos recordamos esa escena: ella, llorando junto al sepulcro; el Señor que se le aparece como si fuera el hortelano. Luego el encuentro y el anuncio a los apóstoles. María Magdalena, la apasionada discípula que está junto a la cruz en el Calvario, junto a la Virgen y san Juan.

Había otras mujeres que seguían al Maestro de Nazaret. Juana también le acompañó desde los tiempos felices de los milagros hasta el dolor del sepulcro tras la muerte de Cristo. Era una persona importante en la ciudad. Una de esas santas mujeres que sabían estar, al mismo tiempo, entre la alta sociedad de la época y entre los pobres que escuchaban las palabras del Mesías.

También Susana ejerció un papel importante. Ella colaboraba con sus bienes para que el Señor y sus discípulos pudiesen dedicarse a lo importante: la predicación del Reino de los Cielos.

Son mujeres de actualidad, con un testimonio muy vivo. Son el reflejo del amor a toda prueba, de la fidelidad y de la ayuda a la obra de Cristo.

Propósito
Voy a luchar contra la maledicencia. Ante todo pensamiento contrario a la caridad, voy a decir algo bueno sobre alguien o sobre algo que sucedió.

«Una de las expresiones más hermosas y fecundas de la caridad es la benedicencia, que consiste en amar a los demás por medio de la palabra»

El Evangelio de Hoy San Lucas 8, 1-3
Las Mujeres que seguian a Jesus con su Vocacion
El testimonio que parte del amor.
Santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3

Asunción de la Virgen María

Asunción de la Virgen María

La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María,
se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto.
Esta fiesta tiene un doble objetivo:
La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.

“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. Homilía de Benedicto XVI (2010)

Asunción de la Virgen María

La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María,
se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto.
Esta fiesta tiene un doble objetivo:
La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.

Mi alma glorifica al Señor


El Evangelio de Hoy
Jueves 15 de Agosto de 2013
Abrirse a Dios. Mi alma glorifica al Señor
santo Evangelio según san Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”. Continue reading

En los momentos duros – Evangelio de Hoy

El Evangelio de Hoy
Lunes 22 de Julio de 2013
Es en los momentos duros cuando Dios está más cercano a nosotros.
La aparición a María Magdalena
Santo Evangelio según san Juan 20, 1-2. 11-18

El domingo por la mañana, muy temprano estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puest”. María se había quedado junto al sepulcro llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» – que quiere decir: «Maestro» Jesús le dice: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios». Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras. Continue reading

Devociones y Promesas, crecimiento espiritual

El Evangelio de Hoy
Sabado 08 de Junio de 2013
Devociones y Promesas, crecimiento espiritual
Evangelio según san Lucas 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.

Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su Madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y Yo te hemos estado buscando llenos de angustia». Él les respondió: «¿Por qué me andaban buscando? ¿No saben que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?». Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su Madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas.

Oración
Señor, ante la angustia por los hechos tristes que se suceden en el mundo, ante mi perplejidad por lo que permites que suceda y yo no acabo de entender, es un gran gozo que me concedas hoy la gracia de poder contar con este tiempo para mi oración. Sé que Tú me estás esperando para enternecer mi corazón, para darme luz y fuerza para continuar con fe, aunque no comprenda muchas cosas mi camino hacia la santidad.

Petición
María, intercede ante Dios por mí, para que aumente mi fe.

Meditación de El Evangelio de Hoy
Devociones y Promesas, crecimiento espiritual
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Consagración de la familia a los corazones de Jesús y Maria

Santísimos corazones de Jesús y María,
unidos en el amor perfecto,
como nos miráis con misericordia y cariño,
consagramos nuestros corazones,
nuestras vidas,
y nuestras familias a Vosotros.
Conocemos que el ejemplo bello
de Vuestro hogar en Nazaret fue un modelo
para cada una de nuestras familias.

Esperamos obtener,
con Vuestra ayuda,
la unión y el amor fuerte y perdurable
que Os disteis.
Qué nuestro hogar sea lleno de gozo.
Qué el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia,
y el respeto mutuo
sean dados libremente a todos.
Qué nuestras oraciones
incluyan las necesidades de los otros,
no solamente las nuestras.
Y qué siempre estemos cerca de los sacramentos.
Bendecid a todos los presentes
y también a los ausentes,
tantos los difuntos como los vivientes;
qué la paz esté con nosotros,
y cuando seamos probados,
conceded la resignación cristiana
a la voluntad de Dios.
Mantened nuestras familias cerca
de Vuestros Corazones;
qué Vuestra protección
especial esté siempre con nosotros.
Sagrados Corazones de Jesús y María,
escuchad nuestra oración.

Amén.

Evangelio de hoy 31 mayo 2013

Evangelio según San Lucas 1,39-56. 
Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá.
Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo
y exclamó en alta voz: «¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor?
Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas.
¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!»
María dijo entonces: Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque se fijó en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz.
El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí: ¡Santo es su Nombre!
Muestra su misericordia siglo tras siglo a todos aquellos que viven en su presencia.
Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes.
Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su siervo, se acordó de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a sus descendientes para siempre.
María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa.