Aprende a proteger tu matrimonio

 

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir .Juan 10,0

Lamentablemente son muchas parejas que exponen su matrimonio en un campo donde no saben que hay un enemigo que solo está esperando una oportunidad para destruir su relación.
Cada Cual necesita aprender a proteger su matrimonio con mucho cautela. Una de las cosas que usted necesita aprender hacer es,

 

MANTENER SUS PROBLEMAS PERSONALES, PERSONALES!

Son muchas mujeres y hombres que tienen la tendencia de divulgar sus problemas matrimoniales con personas que no tienen capacidad de ayudarlos. Muchas veces callemos en la tentación de ir a descargarnos emocionalmente con el compañero de trabajo o con las amigas donde nos cortamos el pelo
El problema con esto es que cuando usted arregle sus diferencias con su pareja, a usted se le olvidara, pero no a sus amigos.

Lamentablemente sus amigos verán a su conjugue con malos ojos y solo verán el problema que usted les contó. Como no fueron parte de la solución, siempre lo recordaran.

Aparte de que no lo olvidaran, es sumamente difícil de encontrar personas confiables y que puedan guardar discreción. Recuerde que usted tiene que guardarle el respeto a su esposo o su esposa con sus problemas privadas. Nunca ponga sus problemas en su muro para que el mundo entero lo vea, mejor busque alguna persona que sepa aconsejarle hacia la voluntad de Dios. Y Recuerde que no todo aquel que se dice ser “amigo” Lo es. Hay personas que se gozan con darle el mal consejo, y el mal consejo no proviene de Dios. Todo lo que hace alejarte de Dios y de tu familia es un enemigo.

Aprende a proteger tu matrimonio

Tiene sintomas de divorcio tu matrimonio?

Cómo saber si tu matrimonio va en una mala dirección? Si contestas “sí” a alguna de estas preguntas tu matrimonio se encuentra en peligro:

Al dormir cada día junto a tu pareja has llegado a preguntarte: “¿Por qué sigo con ella?”
Al cerrar la puerta después de un día de trabajo o de salida con familiares o amigos, ¿sientes pena y tristeza de regresar a tu hogar?
¿La relación con tu cónyuge se ha vuelto más semejante a una relación de hermanos con poca confianza que a una relación amorosa?
¿Estuviste al punto extremo de pedir el divorcio varias veces, pero la única razón por la que sigues adelante con tu matrimonio es porque tienen hijos o por no quedar mal con la familia o la sociedad?
Los siguientes consejos que te voy a dar, son algunas soluciones para los principales factores por las que un matrimonio termina:

Dinero

Problema: Cuando el encargado de proveer en el hogar no lo hace como se espera, o cuando no se incluye al cónyuge en la toma de decisiones sobre la administración del dinero y hay discusiones al respecto.

Solución: Crear un presupuesto familiar. Tanto padre como madre deben estar incluidos en la planeación del presupuesto. Se debe llegar a un acuerdo con respecto a los gastos. Pueden hacer juntos una lista de las necesidades que se deben cubrir por cada miembro de la familia. Si el encargado de proveer en la familia no lo esta haciendo, se debe considerar otra solución. Existen muchas familias donde se necesita que padre y madre trabajen, pueden considerar un arreglo al respecto dependiendo de sus necesidades.

Comunicación

Problema: No se pueden hablar ciertos temas sin que se enojen, no existe el interés de hablar de los sentimientos ni de deseos, sueños y esperanzas del cónyuge. No existe un intercambio de ideas, sugerencias o planes en la crianza de los hijos.

Solución: Aprendan a hablar y a escuchar. Pueden crear juegos o una forma didáctica para aprender a expresarse. Deben creer firmemente que expresar y compartir sus sentimientos o las situaciones por las que están pasando en su vida es vital para mantener a la relación viva.

Poco interés

Problema: El trabajo, estrés, amigos y pasatiempos son más importantes que los hijos y el cónyuge. Si no se quiere pasar tiempo con la familia y con la pareja es signo de que algo esta mal.

Solución: Cuando una persona no es feliz en su matrimonio, siempre va a buscar salidas para distraerse. Se debe intentar hablar de qué es lo que molesta a la pareja, ¿por qué no es feliz? ¿qué se puede hacer para que puedan tener armonía y que se sienta bienvenido? Es importante encontrar tiempo para comunicarse, hablar de dinero, salir como pareja y tener intimidad.

Abuso

Problema: Existen diferentes tipos de abuso. Puede presentarse de parte del hombre o de la mujer y afecta a toda la familia.

Solución: Se debe buscar ayuda profesional. Ignorar el problema solo lo va a ser peor y poner en riesgo tu vida y la de tu familia. La única forma de salvar una relación que está pasando por este problema es consiguiendo ayuda profesional y esperando el sincero deseo del abusador de cambiar. Muchas veces el maltrato hace que no queden sentimientos de amor. Se necesita mucha paciencia, humildad, dedicación y en especial amor para superar un problema de esta naturaleza.

Adicciones

Problema: El uso de drogas, alcohol y pornografía afectan la vida matrimonial y la armonía en el hogar.

Solución: Al igual que el abuso, este tipo de problemas no se pueden dejar pasar. Se debe buscar ayuda, el problema es que la persona afectada es la última en querer cambiar. Se necesita la correcta información, paciencia, dedicación y mucho amor de parte de la pareja para que un cambio pueda ocurrir.

Infidelidad

Problema: Deshonestidad y engaño sexual con terceras personas.

Solución: Es posible superar una infidelidad, Se necesita paciencia, humildad, perdón sincero, dedicación, ayuda profesional (en muchos casos), mejorar la comunicación y demostrar amor todo el tiempo.

Existen muchas razones para querer el divorcio, pero también existen muchas más razones para seguir intentando y salvar la relación.

Para ti que estás pasando momentos difíciles te recomiendo que no te desalientes. Un matrimonio exitoso no es fácil, pero eso no quiere decir que es imposible de lograr. Cada día tienes una oportunidad nueva para mejorar tu relación, el momento de actuar es ahora.

Y tú, ¿tienes síntomas de divorcio?

La ultima oportunidad(para matrimonios )

En la casa de los Ramírez se oía una fuerte discusión. Para los vecinos esto ya no era algo nuevo. Hasta se sentían extraños cuando en aquella casa no se oía grito alguno. De pronto Antonio  salió gritando con rumbo al parque que estaba a unos metros de su casa.

Desconocido: ¡Hola Antonio, buenas noches!

Antonio: ¡Ehhh! Buenas noches señor. ¿Quién es usted? ¿Jamás lo había visto por aquí?

Desconocido: Soy Carlos. Sacerdote  de la iglesia que se está construyendo aquí a dos cuadras.

Antonio: ¡Así! Bueno, ¿cuídese no?

Sacerdote : Antonio, te vi salir de tu casa gritando e insultado a tu esposa. ¿Sucede algo grave?

Antonio: ¿Que sucede? Sucede de todo padre. Esa mujer me tiene harto. Todos los días es la misma cosa. Problemas y más problemas.

Sacerdote: ¿Que causa esos problemas Antonio?

Antonio: Padre, esa mujer se la pasa tirada en el sofá todo el día. Cuando llego a casa me amarga diciendo porque no me tomo un tiempo para estar con ella.

Sacerdote: ¿Y nunca te has tomado un tiempo para hablar con tu esposa?

Antonio: ¡Puff! Padre, llego del trabajo cansado todos los días. ¿Usted cree que uno tiene tiempo para más que el trabajo? Trabajo como un loco todo el día para proveer a mi hogar y ella no lo entiende. Le doy todo lo que tiene. Casa, comida, ropa. Y aun así no es agradecida.

Sacerdote: Que bueno que proveas todo en tu casa Antonio. ¿Pero eso hace realmente feliz a tu esposa?

Antonio: ¿Padre, si la hace feliz? ¿A qué mujer no le hace feliz tener comodidades? Además, ella siempre está renegando. Dice que no soy atento, que no soy romántico con ella. Eso ya no existe para mí.

Sacerdote: Dice la Biblia que el amor no es envidioso. ¿Cómo has olvidado aquello que los enamoró de jóvenes? Tu esposa está muriendo por atención, por romance. Que le preguntes como le fue en su día. Que seas atento y romántico como lo eras cuándo la conquistabas para hacerla tu novia.

Antonio: ¿Y usted cree que con tanto trabajo yo tengo tiempo de esas cursilerías? Eso es cuando las estas enamorando. Cuándo no tienes que hacer. Ahora tengo una familia y cuentas que pagar. No tengo tiempo ni para comer bien.

Sacerdote: En verdad haz caído en un ciclo rutinario Antonio. Crees que tu vida es trabajar, trabajar y trabajar. En el mundo existen prioridades que debes conocer. Prioridades que debes tener en mente y jamás olvidar. Cómo que primero es Dios, segundo tu esposa, tercero tu familia y después tu trabajo y pasatiempo. Sin embargo tu esposa está fuera de tus prioridades.

Antonio: Padre, pero si no trabajo ¿quién pagará las deudas? Además, toda la vida me enseñaron eso. Yo vi a mi padre tratar a mi madre mal. Él siempre decía que las mujeres son para la casa y para servir al hombre. Eso pasó con mis hermanas. Jamás vi a mi padre ser atento con mi madre.

Sacerdote: Dice la Biblia que la cadena generacional de los padres seguirá a los hijos desde la primera hasta la cuarta generación. Y tú seguirás actuando igual que siempre si no rompes con esa maldición. Y lo peor aún, tus hijos seguirán tú mismo ejemplo.

Antonio: La verdad padre, estoy cansado de llevar esta vida. Estoy cansado de tener una esposa que solo grita, que solo está enojada todo el tiempo. Otras mujeres podrían tratarme diferente, pero ella no. Tal vez sea mejor terminar con esto. Darnos un tiempo. Tal vez estando solos vivamos mejor.

Sacerdote: Eres el hombre más cobarde del mundo Antonio. ¿Te atreverías a perder a la mujer de tu vida? ¿Te atreverías a dejar ir a la mujer que prometiste amar, cuidar y honrar para siempre? ¡Eso no es ser varón! Es una tonta y estúpida cobardía. Te pregunto Antonio ¿amas a tu esposa?

Antonio: Amo a mi esposa . No se lo digo seguido, pero la amo padre. No sé qué ha pasado durante estos años con nuestras vidas.

Sacerdote: Pero si la amas ¿por qué dices que quieres terminar todo y dejarla sola? Antonio, el amor es de Dios. No es un sentimiento humano. Dios es amor dice la Biblia. Y al ser Dios un ser inmortal, el amor es inmortal también. Pero este amor fue echo para mantenerse a diario. Para ser avivado día tras día. Con detalles, con mimos y todo el romanticismo que ellas merecen. Debes saber que tu esposa está en casa todos los días ocupándose de los niños y de todos los quehaceres del hogar.

Aunque tu creas que ella sólo duerme, pues ella solo se dedica a satisfacerte en todos los sentidos. Que la comida este al día, sexo todas las noches y más. ¿Pero tú como correspondes a todo lo que ella hacer por ti? Pues lo haces de mala manera. Ocúpate menos del trabajo y empieza a ocuparte más de tu esposa. Entrega a Dios tu vida y el proveerá todo para tu hogar. Tu solo encárgate de servir a Dios junto a tu familia.

Antonio: ¿Que me está sucediendo pasdre.Por que actúo de esta manera?

Sacerdote tu eres. Sacerdote de tu hogar. Cuándo estés ante él, de lo primero que darás cuenta será de tu esposa y familia. Así que, te animo a que tú y tú esposa se den LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD. Lucha por ella, por vuestro amor. Reconquístala. Pasa más tiempo con ella que con tu trabajo. Se amable, atento, caballero y romántico. Ah, y de paso lee la Biblia.

Antonio: ¡Waw! La verdad jamás pensé que un desconocido podría decirme tan impactantes y motivadoras palabras. ¿Cómo podré pagárselo ! Padre !!! padre? a donde fue????

15 CONSEJOS PARA SEGUIR CASADOS TODA LA VIDA

¿Quién no desea un matrimonio irrompible y duradero? Aquí hay 15 prácticos consejos, pero no hay mejor acción que poner a Cristo como fundamento del matrimonio y del hogar.

 

 

(1) El primer compromiso que deben hacer es con el Señor, y luego el uno con el otro.

(2)! Si hablas precipitadamente, también debes pedir perdón precipitadamente!

(3)Deben estar de acuerdo en que está bien no estar de acuerdo.

(4)Aprendan a doblarse y no a romperse.

(5)Oren el uno con el otro y el uno por el otro diariamente.

(6)Procuren intereses que ambos puedan disfrutar.

(7)Decidan desde el principio que el divorcio nunca ha de ser una opción.

(8) Nunca esperes que todo en tu matrimonio sea perfecto.

(9)Nunca sean demasiado ancianos como para no tomarse de la mano.

(10)Sé siempre el mejor amigo de tu cónyuge.

(11)Olvídense del televisor y dediquen tiempo el uno al otro.

(12)Nunca se acuesten a dormir sin decir: “Te amo” y decirlo de corazón.

(13) No temas expresar afecto.

(14)Tengan sentido del humor y aprendan a resolver sus propios problemas.

(15) no intenten cambiarse el uno al otro.

COMO SE PUEDE CONSTRUIR UN MATRIMONIO FELIZ

1. Invitando primero a Dios para que edifique nuestro matrimonio ( Salmos 127,1)

2. Siguiendo las instrucciones de Dios en fe y conducta (2 Timoteo 3,16)

3. Dando gracias a Dios por todo (Efesios 5,20), para eso primero tiene que decirle en todo el tiempo a su cónyuge que lo ama, dé gracias a Dios por su pareja, dele gracias a su cónyuge por haberse casado con usted, demuéstrele constantemente su amor por su cónyuge para lo cual estos 5 lenguajes de amor le ayudarán:

a. Use palabras bonitas de elogio (Proverbios 12,18-25) Háblale palabras de ánimo, fortaleza, de amor, haga una lista de sus cualidades y resáltelas, (no lo piense mucho… algo bueno debe tener. Una mujer inteligente dijo: Yo le decía a Dios sus defectos, y a él sus cualidades, Utilice palabras que edifique y animen. Dale gracias por la comida, dígale estuvo deliciosa, ¡eres la mejor cocinera del mundo! ¡gracias por proveer para nuestro hogar! ¡por tender la cama! ¡si tendría que elegir para casarme otra vez, te elegiría a ti! ¡tu el mejor! ¡ eres tan especial! ¡Eres guapo! ¡eres hermosa!, etc. (hay quienes dicen: vaya ya era hora, si no la hubieras sacado tu, las moscas te ayudarían a hacerlo), tenga mucho cuidado en la forma en que dice las cosas.

b. Los regalos.- ¿se acuerda usted de su fecha de aniversario de bodas?

¿del cumpleaños de su esposa(o) ?, ¿ del día del padre o la madre?, ¿ que regalo le diste? ¿ sabes que días son especiales para tu esposo o esposa? ¿ en cada ocasión le diste un regalo? ¿ o le diste un regalo para todo el año? ¿ Cuándo fue el último regalo que le diste a tu cónyuge?, No tiene que ser necesariamente algo caro, puede ser una nota escrita, una flor, una canción, un chocolate, un llavero, un peluche, una prenda que puede servirle para su uso, cuando regales piensa siempre que sea para su uso personal, no para que te sirva a ti sino para que sea útil para él o para ella personalmente, siempre dale sorpresitas.

c. Cumple con los sueños de tu cónyuge.- Toda mujer sueña con un esposo servicial, que le ayude a lavar los platos después de la comida, que le ayude a poner la ropa en su lugar, que una vez a la semana haga la comida etc, Por que no ayudar a tu esposa en los quehaceres del hogar, ¡eso es para mujeres! ¿realmente lo crees así?, En que te perjudicaría hacerlo. ¿por qué no lo pruebas? Ya verás tendrás la mujer más feliz en casa y te dará con alegría todo lo que quieres con amor, en momentos de felicidad siempre pregúntale a tu cónyuge cual es su sueño que quisiera cumplir contigo.

d. Dedícale tu mejor tiempo.- Cuándo eran novios ¿cuánto tiempo invertían para estar juntos? ¿Cómo? Deseaban estar juntos, trabajar juntos, salir juntos, pero muchas veces con el paso del tiempo estas cosas se van deteriorando, eso no debe perderse sigue ahora disfrutando de eso para lo cual tiene s que aprender a hablar y escuchar Mantenga el contacto visual, cuándo su cónyuge habla, No escuche a su cónyuge y haga algo más al mismo tiempo, No interrumpa, (una investigación afirma que el individuo promedio escucha solamente diecisiete segundos antes de interrumpir e introducir sus propias ideas). Saque su mejor tiempo para estar a solas, salir a la calle a pasear o comer juntos, salga al campo, cuando tu pareja te lo pide no rehúses, y si lo haces no te quejes después de porqué es así, tu le estás enseñando a que sea así.

e. Sea muy cariñoso en el contacto físico.- Déjate amar y responde al cariño que recibes, no seas un rogado porque tu ya no eres dueños de tu cuerpo, te casaste para hacer feliz a tu cónyuge pero eso no es solo relación sexual sino es contacto diario, al despertar después de orar acaricie, déle un beso, abrázale, en el transcurso del día salga y entre dando siempre un beso cariños, frótele la espaldita, los hombros, dale un beso en sus manos, dale una palmadita, siempre sorpréndale con abrazos y besos. Evalúe su vida matrimonial a la luz de estas cinco expresiones de amor.

Identifique con cual su conyugue se siente realmente [email protected], porque nuestras necesidades no son las mismas, Puede ser que usted haga actos de servicio pero, lo que su esposa(o) realmente necesite son palabras bonitas, o viceversa usted puede dar palabras bonitas y lo que realmente su esposa(o) necesite que dediques tu tiempo, por eso es importante la comunicación de pareja.

Antes del dovorcio

ESTRATEGIAS PARA PROTEGER TU MATRIMONIO, ANTES DE LLEGAR AL DIVORCIO

1. Haz que Dios sea el centro de tu matrimonio y la prioridad, individual y colectiva (Eclesiastés 4,12).

2. Ten claro que ningún matrimonio es inmune al conflicto ni a la tentación.

3. Pon atención a las señales, nota cualquier signo por pequeño que sea de que algo no va bien.

4. Intenta ver las cosas desde la perspectiva del otro.

5. Perdona con rapidez y pide perdón a menudo. No dejes que el sol se ponga sobre tu enojo (Efesios 4,23)

6. Ten cuidado con las relaciones con el otro sexo, especialmente en las redes sociales y el internet. Siéntense, hablen y establezcan con claridad sus límites.

7. No compares tu matrimonio con otros. No compares a tu esposo con otro. No tengas expectativas irreales con respecto a él y a su relación.

8. Coquetea con tu esposo como cuando no estaban casados, hazle “ojitos”, déjale notas, recíbele con esa sonrisa con la que lo hacías cuando eran novios. Dile cuánto te gusta, lo bien que le queda esa camisa, cuánto te gustan sus ojos, su sonrisa…o su trasero ¡¡¡¡¡es tu esposo!!!!! No te reprimas, que no te dé vergüenza.

9. Deja de usar los absolutos: “nunca haces nada con nosotros”, “siempre me fallas”… ¿en serio?

10. Disfruta pequeños momentos, pequeñas rutinas que sean solo de ustedes: tomen café juntos por la mañana, compartan un paseo juntos mientras sacan al perro, vean su serie favorita abrazados en el sofá, hablen cuando los niños están en la cama…

11. Sé su ayuda idónea (Génesis 2,18). Sé su ayudadora, la que lo apoya, la que lo sostiene, la que lo anima… Son un equipo, pon de tu parte también.

12. Ayuda a cuidar las finanzas, especialmente si viven sólo de un sueldo. Probablemente seas tú la que vaya a hacer la compra, pague las facturas y mantenga las tarjetas al día. Hazlo con buena cabeza y mantente dentro del presupuesto.

13. Haz del respeto una prioridad. Habla con respeto, escucha con respeto, responde con respeto, compórtate con respeto siempre, dentro y fuera del hogar, tanto cuando están solos como cuando están acompañados.

14. Tengan amigos confiables con los que puedan tratar en confianza y sabiendo que van a recibir una respuesta piadosa, cualquier problema que los esté afectando.

15. No te rindas. Pelea por tu matrimonio. Ora para que el Señor restaure lo que se ha roto. Busca la guía del Señor siempre. Proverbios 3,3

Una esposa nueva

¿QUIERES QUE TU ESPOSO CAMBIE?… ORA A DIOS PARA QUE ÉL TE CAMBIE A TI PRIMERO.
Señor, ayúdame a ser buena esposa. Comprendo que no tengo lo que es necesario para ser así si no tengo tu ayuda.
Toma mi egoísmo, impaciencia e irritabilidad y tórnala en bondad, templanza y deseo de sobrellevar todas las cosas.
Toma mis viejos hábitos emocionales, forma de pensar, reacciones automáticas, suposiciones rudas y postura de autoprotección y hazme paciente, bondadosa, buena, fiel , gentil y con dominio propio.
Toma la dureza de mi corazón y dame un nuevo corazón y obra en mi tu amor, paz y gozo… (Gálatas 5,22-23).
Permíteme Padre que las palabras que hable sean tuyas y no mías, permíteme ser pronta para escuchar y lenta para hablar.
Yo no puedo subir más alto de donde estoy en este momento, Solo tú puedes transformarme.
Muéstrame dónde hay pecado en mi corazón, en especial relacionado con mi esposo. Confieso que a veces he sido poco amable, criticona, he estado enojada, resentida, he faltado el respeto, o no lo he perdonado.
Ayúdame a poner a un lado cualquier herida, enojo o desencanto que pueda sentir y perdonarlo como tú lo haces, de forma tal y completa.
HAZME UN INSTRUMENTO DE RECONCILIACIÓN, PAZ Y SANTIDAD EN MI MATRIMONIO.
Capacítanos para comunicarnos bien y rescátanos de la trinchera de la separación donde comienza las realidades del divorcio.
Haz que yo sea para mi esposo la ayuda idónea, compañera, defensora, amiga y apoyo. Ayúdame a crear para él un lugar apacible de descanso para cuando regrese a casa.
Enséñame a cuidar de mí y mantenerme atractiva para él. Hazme una mujer creativa y segura de mi misma, rica de mente, alma y espíritu; una mujer que él puede presentar con orgullo como su esposa.
Dejo todas mis expectativas en tu cruz.
Ayúdame a aceptarlo como es y no tratar de cambiarlo.
Comprendo que en algunas cosas él nunca cambiará, pero al mismo tiempo, lo dejo libre para que cambie en aquellas cosas que nunca pensé que pudiera hacerlo.
Dejo cualquier cambio que sea necesario, que sea hecho por tus manos y acepto que ninguno de nosotros es perfecto y nunca lo seremos.
Solo tú, Señor, eres perfecto y pongo mis ojos en ti para que nos perfecciones.
Enséñame a orar por mi esposo y haz de mis oraciones un verdadero lenguaje de amor.
Donde el amor ha muerto, crea un nuevo amor entre nosotros.
Muéstrame lo que el amor incondicional es en realidad y cómo comunicarlo de forma que él lo perciba con claridad.
Trae unidad entre nosotros para que podamos estar de acuerdo a todas las cosas (Amos 3:3)
Que el Dios de la paciencia y el consuelo nos conceda que tengamos el mismo pensamiento el uno hacia el otro de acuerdo a Cristo Jesús (Romanos 15,5).

Has de nosotros un equipo, que no busquemos vida separadas, competitivas o independientes, sino más bien trabajando juntos, sin estar atentos a las faltas de cada uno y las debilidades para el bienestar del matrimonio.
Ayúdanos a buscar las cosa que dan paz con las que podemos estar “en armonía y que no haya divisiones entre nosotros sino que nos mantengamos unidos en un mismo pensamiento y en un mismo propósito” (1 Corintios 1,10)
Oro para que nuestro compromiso contigo y del uno para el otro crezca fuerte y con más pasión cada día.
Capacítalo a él para que sea la cabeza del hogar como tú lo creaste y muéstrame cómo apoyarlo y respetarlo a medida que él asciende al puesto de liderazgo.
Ayúdame a comprender sus sueños y ver las cosas desde su perspectiva. Revélame lo que él desea y necesita y muéstrame los posibles problemas antes que estos surjan.

SOPLA TU VIDA EN MI MATRIMONIO.
Hazme una nueva persona. Señor. Dame una perspectiva fresca, un punto de vista positivo y una relación renovada con el hombre que tú me has dado.
Ayúdame a verlo con ojos nuevos, nueva apreciación, nuevo amor, nueva compasión y nueva aceptación.
DALE A MI ESPOSO UNA NUEVA ESPOSA Y DÉJAME SER ELLA.

La castidad en el matrimonio

El matrimonio en el mundo está en gran medida degradado, y especialmente en el ejercicio de la sexualidad conyugal. No solamente está degradado de hecho, sino antes y más está falsificado en teoría, en la misma idea que de él tienen las culturas paganas. Y esta perversión doctrinal y práctica llega a su extremo, como es previsible, en las naciones que han apostatado del cristianismo. Perdiendo la fe, han perdido en gran medido el uso de la razón, viniendo a dar en situaciones peores que las de muchas naciones paganas. Por otra parte, sepamos que este maleamiento de la unión conyugal viene desde el principio de la historia humana, desde el pecado original.

Los esposos han de vivir la castidad conyugal para ser dignos cooperadores de Dios en su vida sexual. El respeto absoluto por el orden natural creado por Dios al crear al hombre y la mujer, al crear, por tanto, el acto sexual de la unión conyugal, llevó a la Iglesia, enseñada por Cristo, a reprobar dentro del matrimonio todos actos que fueran en contra de la naturaleza y de la honestidad. Por eso el Apóstol decía a los fieles que no tomasen como ejemplo en las relaciones sexuales a los paganos, «que no conocen a Dios», sino que en ellos mismos mantuvieran la santidad propia de quienes«Ésta es la voluntad de Dios: que seáis santos, es decir, que os abstengáis de la fornicación; que cada uno de vosotros sepa tratar a su esposa, santa y respetuosamente, no por pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; que en este punto nadie se extralimite ni abuse de su hermano, porque el Señor es vengador de todo eso, como de antemano os dijimos y aseguramos. Que Dios no nos llamó a la impureza, sino a vivir en santidad. Por consiguiente, el que desprecia esto no desprecia a un hombre, sino al Dios que está dándoos su Espíritu Santo» (1Tes 4,3-8).

Sois miembros de Cristo. «El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo ¿No sabéis acaso que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? El que se une al Señor se hace un solo espíritu con Él. Huid, pues, de la fornicación» (1Cor 6,15-18).

Sois templos del Espíritu Santo. «¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, que habéis recibido de Dios? Glorificad, pues, a Dios en vuestros cuerpos» (6,19-20). Temed al castigo. «Si alguno profana el templo de Dios, Dios lo destruirá. Porque el templo de Dios es santo, y ese templo sois vosotros» (1Cor 3,16-17).

Estas enseñanzas daba San Pablo a los cristianos de Corinto, capital de la lujuria en la Grecia de su tiempo, ciudad presidida en lo alto por el templo de Afrodita, donde se practicaba la prostitución sagrada. La sífilis era entonces llamada «mal corintio». Y estas mismas enseñanzas las da el Apóstol a los cristianos corintios de nuestro tiempo.