AMAR Y PERDONAR EN EL MATRIMONIO

1.TOMAR LA DECISION DE LUCHAR POR SUS MATRIMONIOS

Es un paso fundamental, la separación nos deja muchos sentimientos encontrados, diversos, incluso llegamos a ver a nuestros cónyuges como enemigos, es importante tomar LA FIRME DECISIÓN DE NO DIVORCIARNOS, DE LUCHAR DE LA MANO DE DIOS POR NUESTRA FAMILIA, EL DIVORCIO Y LA SEPARACIÓN LASTIMA A TODOS.

2. SANAR PRIMERO TÚ PARA PODER VER A TU FAMILIA SANA
Empezamos pensando que el esposo (a) que se ha ido es el equivocado, el culpable, el que debe cambiar…nada que hacer, y listamos todos los defectos, el abandono, y todas las circunstancias que rodearon la separación, aunque al principio nos parezca que tenemos la razón y que nosotros no hemos actuado para nada mal…muchos aquí hemos visto poco a poco como en nuestras actitudes, pensamientos, hechos, palabras, hemos ofendido a Dios y a nuestros cónyuges. Hay que dejar de ver los errores del esposo (a) y empezar de la mano de Dios a cambiar nosotros, perdonar, sanar nuestras heridas. Es despojarnos del egoísmo de quiero que mi esposo(a) vuelva para dejar yo de sufrir. La intención verdadera de sanar primero nosotros y cambiar nosotros primeros es muy importante. Casi siempre nosotros también hemos lastimado y nuestro esposo (a) también esta sufriendo.

3. PONER A DIOS PRIMERO ANTES QUE CUALQUIER COSA O PERSONA“
Cuando el matrimonio se quiebra (puede repararse), creímos morir, no nos mata la falta del esposo o la esposa, nos mata la ausencia de Dios en nuestras vidas. Es la ausencia de Dios en nuestras vidas (no por su Voluntad sino por nuestra terquedad) es lo que hace que no nos amemos a nosotros mismos, no entendemos que nuestro cuerpo es un templo el Espíritu, no entendemos que el pecado nos daña primero a nosotros. Al no tener a Dios primero, hace que el prójimo no sea tampoco importante o no sepamos dar buenos frutos, entonces amamos de manera egoísta.

4. COMPRENDER QUE DIOS REALMENTE SANA MATRIMONIOS HERIDOS
Confiar en lo que no vemos, a pesar de lo que otros incluyendo nuestro cónyuge digan o hagan, no importa cual sea la circunstancia, el Señor tiene todo el Poder para modificar cualquier circunstancia. El no desea el divorcio, no quiere familias desunidas, Dios es amor, unidad, paz.

5. PARARSE EN LA BRECHA POR SU CONYUGE, CON PERSEVERANCIA
Hay momentos de alegría y otros duros, donde las fuerzas parecen acabarse, es importante no decaer, levantarse y seguir, pensemos que nuestros matrimonios han sido atacados y debemos luchar por ellos, “donde esta tu tesoro, esta tu corazón”, nuestros pensamientos, esfuerzos y tiempo estarán orientados en nuestra relación con Dios, luchando en oración, sin perseguir al cónyuge, sin discutir, sin actitudes de conmiseración, y “persiguiendo” al Señor, yendo a El en nuestros momentos duros, alabándole y agradeciéndole por los avances diarios. Luchar en oración por nuestro matrimonio, significa dejar obrar a Dios, sin ponernos a perseguir y a intentar por nuestras manos reparar lo que esta herido (nuestro hogar), es cambiar interiormente “de verdad”. Es Dios quien obrará en nuestros hogares, debemos estar abiertos a Él para entender sus mensajes, y permitirle obrar.
Amen … !!!!

Dejando el pasado

SEÑOR, ORAMOS PARA QUE NOS AYUDES A DEJAR EL PASADO POR COMPLETO.
Líbranos Señor de cualquier cosa que nos esté sujetando.

Ayúdanos a quitar el viejo comportamiento y la manera en que acostumbramos a pensar y renueva nuestra mente (Efesios 4,22-23). Danos un entendimiento mayor para saber que tú haces todas las cosas nuevas. (Apocalipsis 2,15)

Muéstranos una manera fresca e inspirada por el Espíritu Santo de relacionarnos con las cosas negativas que han sucedido. Danos la mente de Cristo para que podamos discernir con claridad entre tu voz y las voces del pasado. Cuando escuchemos aquellas voces viejas, ayúdanos a levantarnos en tu nombre y a pagarlas con la verdad de tu Palabra. Donde con anterioridad hemos experimentado rechazo o dolor, oramos para que no influya en lo que ahora vemos y escuchamos.
Derrama perdón dentro de nuestro corazón para que la amargura, el resentimiento, la venganza y la falta de perdón no tengan lugar ahí. Que podamos ver el pasado solo como una lección de historia y no como una guía para nuestro diario vivir.

Dondequiera que el pasado se ha convertido en un recuerdo desagradable, oramos para que tú lo restaures y saques vida de ahí.

CUBRE CON VENDAS NUESTRAS HERIDAS (Salmo 147,3)
Y RESTAURA NUESTRA ALMA (Salmo 23:,3)
Ayúdanos a soltar el pasado para que no vivamos en él sino que aprenda de él, que rompamos con él y entremos en el futuro que tú tienes para nosotros.
Amén y Amén

Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.

Evangelio según san Lectura del santo Evangelio según Mateo 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el reino de los cielos. Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar del castigo. Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro de que no saldrás de ahí hasta que hayas pagado el último centavo”.

Oración introductoria

Señor, quiero tomar conciencia de la cercanía que Tú tienes conmigo, para que pueda valorar lo que Tú haces por mí.Señor,Tú me has perdonado muchas veces. Concédeme verlo y palparlo,para que, siguiendo tu ejemplo, mi corazón perdone y ame a los que me hieran de alguna forma.

Petición

Señor, que me dé cuenta de que soy un cristiano necesitado de tu gracia y de amor.

Meditación del Papa Francisco

Ante el pasaje del evangelio de Mateo que narra que quien se enfada con el propio hermano será procesado y san Juan dice que quien expresa resentimiento y odio hacia el hermano, en realidad, en su corazón, ya lo mata, hay necesidad de entrar en la lógica del perfeccionamiento, es decir, ajustar nuestra conducta. No se puede desacreditar al hermano a partir de pasiones interiores nuestras. Se ha extendido en la tradición latina recurrir al insulto con una creatividad maravillosa, porque vamos inventando uno tras otro. […]
Respecto al insulto, Jesús va mucho más allá. Porque dice que cuando ya en tu corazón hay algo negativo contra el hermano y se expresa con un insulto, con una maldición o con enojo, hay algo que no funciona, y te tienes que convertir, tienes que cambiarlo. Pidamos al Señor la gracia para ajustar nuestra vida a esta nueva ley, que es ley de la mansedumbre, ley del amor, ley de la paz para cuidar un poquito más la lengua con lo que decimos de los demás. Sin duda es una pequeña penitencia, pero da buenos frutos. (S.S. Francisco, 21 de junio de 2013, homilía en misa matutina en la capilla de Santa Marta).

Reflexión

Cristo nos plantea un punto de partida: “Si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no podrán entrar en el reino de los cielos”. Nos pone este punto, porque sabía que ellos no estaban del todo mal, pues intentaban seguir a la perfección los preceptos de la ley;sólo que olvidaban una cosa, lo que Dios había dicho: “Misericordia quiero y no sacrificios”.

Esto era lo que no entendían ellos,e incluso hoy en día, muchas veces nos cuesta entender que el primer medio de alabanza a Dios pasa por medio del perdón, de la reconciliación y del amor. Nosotros, como cristianos, estamos llamados a ser transmisores del amor que Dios ha tenido a la humanidad.

Cuando vayas de camino con tu adversario arréglate pronto, no sea que te entregue….Con el paso del tiempo, nos acercamos cada vez más al final de nuestra vida, y, querámoslo o no, tendremos que presentar cuentas a nuestro Juez. ¿Por qué no nos esforzamos desde ahora por arreglarnoscon la persona que nos ha hecho -o a la que le hemos hecho- mal, que no nos cae muy bien y a la que solemos criticar? Y en vez de presentarnos con un enemigo aquel día, ganemos amigos que sean nuestros abogados, para la hora de este momento.

El mensaje de este evangelio es un mensaje de paz y de amor. ¡Cuánta paz alcanza un hombre que no está enemistado con otro! Paz que no es ausencia de guerra sino que es presencia de Dios, presencia de Amor.

La luz de un nuevo día, las flores que despiertan, el murmullo del viento que roza nuestra ventana, nos enseña cuán grande y bello es el creador de todo. Y lo hizo para mí. Y lo hizo para mi hermano. Y lo hizo, también, para aquel con el que estoy enemistado. Y lo habría hecho igual aunque sólo fuera yo el único habitante de este mundo, aunque fuera el otro el único habitante de este mundo. Si Dios, que es Padre, nos da esto, cuanto más nosotros debemos dar lo mejor de nosotros mismos a los demás, aun siendo el otro.

Jesús da un nuevo sentido a la ley rabínica, un nuevo sentido a nuestro modo de pensar; no matarás decía la antigua ley, Cristo dice: no te enfades con tu hermano, perdona. A veces es difícil perdonar, pero tenemos el ejemplo de Cristo que nos perdona todo, si se lo pedimos; que perdona a cualquier pecador si, en su corazón, se arrepiente.

Hoy podemos aprender una nueva cosa: amar. Amar nunca se aprende totalmente. “El amor que no se practica se seca”, dicen. Hoy es el día oportuno para volver a regar esa planta del amor. Esa planta que es la rosa más preciosa del Jardín de Dios.

Propósito

Rezar un Ave María por aquellas personas que nos han ofendido y pedir a Dios la gracia de perdonar de corazón.

Diálogo con Cristo

Jesús,Tú me conoces muy bien y sabes cuánto quiero agradarte, pero también conoces cuán débil soy y que tengo muchas caídas a pesar de mis luchas. Ayúdame, por eso, Señor, a esforzarme por agradarte más, sirviendo a los hombres, quienes son tus hijos y mis hermanos. Quiero practicar cada día más la caridad, virtud principal de tu corazón. Ayúdame como cristiano a ser faro del amor. Pues sólo así seré reconocido como discípulo tuyo.

Evangelio de hoy 16/Agosto/2012

 

Mateo 18, 21-19,1 

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús, le preguntó: Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces lo tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces? Jesús le contesta: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y les propuso esta parábola: Se parece el Reino de los Cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: Págame lo que me debes. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti? Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano. Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Oración introductoria…

Dios mío, creo que estás aquí presente. Espero y te suplico humildemente que guíes esta oración. Ayúdame a tener los mismos sentimientos de acogida y misericordia que tuvo tu Hijo, Jesús.

Petición

Jesús, haz mi corazón semejante al tuyo para amar y perdonar a los demás como los amas Tú.

Oración: para superar la falta de PERDON

Jesús, yo confío en Ti. Sé que Tú me amas.
Deseo que desaparezcan todos los obstáculos entre nosotros.
Quita de mi corazón cualquier pizca de rencor a fin de que pueda ser yo completamente Tuyo.
Ayúdame a perdonar a los que me han lastimado, a los que me han calumniado,
a los que han murmurado sobre mí, a los que han sentido celos de mí,
a los que me han robado o que de alguna manera han abusado de mí.

Después, sumérgeme en lo profundo de Tu Sacratísimo Corazón.
Cúbreme con Tu Preciosísima Sangre.
No permitas que me resista otra vez a Tu Amor
por mi falta de perdón a los demás.
Amén.

CLAVES PARA ROMPER ATADURAS… Continue reading