Rosario de Liberación y Sanidad

Rosario de Liberación y Sanidad
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

te pido vayas liberándome señor de los traumas, de los vicios, de los odios, de los rencores, de los resentimientos, que vaya huyendo de mi vida la influencia del demonio, a través de tu glorioso nombre Jesús quede atado todo espíritu de perturbación, todo espíritu de envidia, todo espíritu de lujuria, todo espíritu de vicio y de corrupción, todo espíritu de calumnia, todo espíritu de gula, todo espíritu de pereza, todo espíritu de soberbia, que el nombre de Jesús someta todo aquello que esta dañando mi dignidad de hija de Dios para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los abismos y toda lengua proclame que Jesús es el Señor, Hoy quiero decirte como el ciego de Jericó, Jesús ten piedad de mi, Hoy quiero repetirte aquellas palabras del Evangelio; Jesús sáname. Hoy quiero repetirte aquella petición que te hicieron aquellos poseídos Jesús libérame, Jesús sálvame; Hoy Jesús se levanta mi voz para que con esta oración tu nombre al ser repetido tantas veces sea la espada afilada por la cual caiga el enemigo a tus pies, hoy quiero repetir tu dulce nombre Jesús para que el padre al escuchar tu nombre glorioso, tenga compasión de mi, tenga compasión de mis enfermedades. Bendito seas Jesús, Alabado seas Jesús, Glorificado seas Jesús. Libérame Jesús, libérame Jesús del odio, del vicio, de la apatía religiosa; libérame Jesús de la influencia maligna, ¡rompe las cadenas que me han atado al mal a través de esta alabanza!

Usando un rosario común iniciamos con esta jaculatoria (1 vez):
“Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado”

Rosario de Liberación y Sanidad

1) PRIMER MISTERIO (Ahora diremos 10 veces estas 4 súplicas):

“Jesús ten piedad de mí”

“Jesús sáname”

“Jesús sálvame”

“Jesús libérame”

 

Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Así como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

 

“Si Jesús me libera quedo verdaderamente liberado”.

Por el Santo Nombre de Jesús Padre, te pido que me liberes, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo sana mis enfermedades, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo libera a mi familia, libera mi casa, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo libérame de todos mis enemigos, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo, libérame Jesús de la corrupción y los vicios, por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo, libérame Jesús de la desgracia, de la pobreza, de los fracasos, de los accidentes, de las enfermedades, liberame de la lujuria, de la ira, de la soberbia, de la pereza, de la gula, de la envidia, de la avaricia. Al Nombre de Jesús toda rodilla se doble, en la tierra en el Cielo y los abismos, y toda lengua proclame que Jesús es el Señor.

 

 

2) SEGUNDO MISTERIO (Ahora diremos 10 veces estas 4 súplicas): Continue reading

PROMESAS DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Promesas de Nuestra Señora, Reina del Rosario, tomadas de los escritos del Beato Alano:

1. Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías.
4. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.
5. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
6. El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna.
7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
8. Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.
9. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.
10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.
11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.
14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria.

 

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