TESTIMONIO DE CONVERSION DEL ACTOR GARY SINISE

Conocido por su personaje Teniente Dan, en la película de 1994 Forrest Gump. Nacido en Chicago, Sinise contó como llegó a la fe católica y habló sobre cómo su familia decidió unirse a la Iglesia.

Sinise habló de cómo fue profundizando en su propia espiritualidad y fe tras los sucesos del 11 de septiembre de 2001, cuando fue invitado como apoyo a los hombres y mujeres que fueron a Irak.

Destacó el ejemplo del padre franciscano Mychal Judge, capellán del Departamento de bomberos de Nueva York, que murió ayudando a las víctimas de los atentados terroristas.

“Su plegaria sencilla, ‘Señor, llévame cuando tú decidas que tengo que irme. Permite que encuentre a quien Tú quieras. Dime lo que quieras que diga y mantenme en tu camino’… es muy especial para mi mujer y para mí”, dijo Sinise.

“En su última homilía, realizada el 10 de septiembre, un día antes de su muerte, el padre Mychal dijo… cada uno de nosotros no sabe a lo que Dios nos llama. Pero Él te necesita. Me necesita. Nos necesita a todos nosotros”, añadió el actor.

“El padre Mychal dio su vida por los demás al día siguiente. He conocido a muchas personas abnegadas y valientes que me inspiran todos los días a llevar a cabo mi misión”, añadió.

A finales de los 90, Sinise contaba que su mujer, Moira, estaba en una representación de una obra irlandesa cuando ella volvió a conectar con el lado católico de su familia irlandesa. Moira no creció en un hogar religioso pero su madre era católica de nacimiento y su padre metodista.

Sinise contó que su familia estaba trabajando en Carolina del Norte cuando se acercó un huracán. “En el momento en que estábamos en la carretera conduciendo un coche alquilado y tratando de escapar de la tormenta, con rayos y truenos, un viento fortísimo y lluvia, Moira, de repente, se gira hacia mí y me dice, ‘Cuando volvamos a casa me convertiré al catolicismo y los niños irán a una escuela católica’”, contó.

Tras dos años de catequesis, el Domingo de Pascua de 2000, la mujer de Sinise se confirmó en la Iglesia católica “y los niños y yo estábamos a su lado. Nos sentíamos muy orgullosos de ella”.

En 2010, en Nochebuena, Sinise dijo a su mujer y a sus hijos que iban a ir a una cena especial. Sin saberlo los suyos, había ido a catequesis privadas para ser confirmado.

Así que antes de ir a cenar, la familia se detuvo para ver a un sacerdote “y en una íntima y tranquila ceremonia en Nochebuena, rodeado de mi familia y de mis seres queridos… entré oficialmente en la Iglesia católica –recordó-. Fue una noche muy especial en nuestras vidas”.

“La Iglesia ha sido una roca para mí y para mi familia en los momentos difíciles y de mucha oscuridad”, contó Sinise a los Caballeros.

También dijo que nunca se habría esperado hablar en un Congreso de los Caballeros de Colón “pero Dios tiene su propia forma de unirnos a los demás”.

Testimonio del Jugador Di María

Junto a su mujer, Jorgelina Cardoso, ha pasado tragos muy duros por su bebé, nacida prematura; los médicos indicaron que no tenía posibilidades de vivir. Ahora celebran su primer cumpleaños: «Viniste a este mundo para enseñarnos que no hay que rendirse JAMÁS».

REDACCIÓN HO.- Ángel Di María está pasando por un gran momento en su carrera. Elegido Mejor Jugador de la final de la Champions que el Real Madrid ganó el pasado sábado al Atlético en Lisboa (4-1), el argentino ha sido decisivo en muchos partidos esta temporada, en la que los blancos han logrado el doblete al derrotar al Barcelona en la Copa del Rey. Sin embargo, más allá del terreno de juego, el Fideo y su pareja, Jorgelina Cardoso, han pasado tragos muy duros por la delicada salud de su hija Mia, que vino al mundo el 22 de abril de 2013.

La pequeña ha tenido que enfrentarse con la muerte desde aquel día. Un parto prematuro, una cesárea y varios meses en la UCI se convirtieron en toda una pesadilla para el jugador de Rosario y su mujer. Afortunadamente, la pequeña ya se encuentra en perfecto estado tras varios meses de lucha.

Con motivo de su primer cumpleaños, el pasado 22 de abril, su madre quiso acordarse de todos los momentos duros por los que han pasado y la felicidad que viven ahora. Para ello publicó un emotivo mensaje en su cuenta de Instagram, lleno de amor hacia Mía:

22 de abril de 2013, cesárea programada para las 19 hs. Nervios, angustias, miedo, mucho miedo… Alto porcentaje de no venir a este mundo, otro tanto de quedar con secuelas importantes. ¿Qué será de tu vida, mi pequeña gran Mia?

¡Cuántas lágrimas! Llegaste a este mundo… Y ahora lo peor. Dos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Nadie más que papá y yo sabemos el dolor que causaba verte tapada de cables y aparatos en tu bella carita. Nada más triste que volver a casa con los brazos vacíos y los pechos llenos de dolor. Infecciones, transfusiones, ¿qué será de vos, mi amor? Lágrimas que empapaban nuestra almohada cada noche, nudo constante en la garganta. Ganas de ir a buscarte y no volverte a soltar en muestras vidas.

¿Qué te deparará el destino? Tenía la certeza que tu abuelo Germán, mi amado viejito, te estaba cuidando las 24 horas del día en el bendito hospital. Día 13 de junio del 2013, maldito 13 que te llevaste a mi padre, bendito 13 que mi padre hace que deje de odiar, te dan el alta princesa de mis sueños.

¡Te traemos a casa, simplemente felices! Un año después, 22 de abril de 2014, podemos decir que eres una niña sana, fuerte, muy divertida y gran luchadora de esta vida, tu vida, nuestras vidas. Viniste a este mundo para enseñarnos que no hay que rendirse JAMÁS y para demostrarnos que, si uno quiere, este mundo puede ser de un hermoso color de rosas. ¡TE AMAMOS HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ!

Mensaje del Papa Francisco para la cuaresma

La Cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la verdadera pobreza duele: no sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna que no cuesta y no duele.

Con ocasión de la Cuaresma os propongo algunas reflexiones, a fin de que os sirvan para el camino personal y comunitario de conversión. Comienzo recordando las palabras de san Pablo: «Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza» (2 Cor 8, 9). El Apóstol se dirige a los cristianos de Corinto para alentarlos a ser generosos y ayudar a los fieles de Jerusalén que pasan necesidad. ¿Qué nos dicen, a los cristianos de hoy, estas palabras de san Pablo? ¿Qué nos dice hoy, a nosotros, la invitación a la pobreza, a una vida pobre en sentido evangélico?

Nuestro testimonio

Podríamos pensar que este “camino” de la pobreza fue el de Jesús, mientras que nosotros, que venimos después de Él, podemos salvar el mundo con los medios humanos adecuados. No es así. En toda época y en todo lugar, Dios sigue salvando a los hombres y salvando el mundo mediante la pobreza de Cristo, el cual se hace pobre en los Sacramentos, en la Palabra y en su Iglesia, que es un pueblo de pobres. La riqueza de Dios no puede pasar a través de nuestra riqueza, sino siempre y solamente a través de nuestra pobreza, personal y comunitaria, animada por el Espíritu de Cristo.

A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas. La miseria no coincide con la pobreza; la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin esperanza. Podemos distinguir tres tipos de miseria: la miseria material, la miseria moral y la miseria espiritual.

La miseria material es la que habitualmente llamamos pobreza y toca a cuantos viven en una condición que no es digna de la persona humana: privados de sus derechos fundamentales y de los bienes de primera necesidad como la comida, el agua, las condiciones higiénicas, el trabajo, la posibilidad de desarrollo y de crecimiento cultural. Frente a esta miseria la Iglesia ofrece su servicio, su diakonia, para responder a las necesidades y curar estas heridas que desfiguran el rostro de la humanidad.
No es menos preocupante la miseria moral, que consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado. ¡Cuántas familias viven angustiadas porque alguno de sus miembros —a menudo joven— tiene dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía! ¡Cuántas personas han perdido el sentido de la vida, están privadas de perspectivas para el futuro y han perdido la esperanza! Y cuántas personas se ven obligadas a vivir esta miseria por condiciones sociales injustas, por falta de un trabajo, lo cual les priva de la dignidad que da llevar el pan a casa, por falta de igualdad respecto de los derechos a la educación y la salud. En estos casos la miseria moral bien podría llamarse casi suicidio incipiente.

Esta forma de miseria, que también es causa de ruina económica, siempre va unida a la miseria espiritual, que nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor. Si consideramos que no necesitamos a Dios, que en Cristo nos tiende la mano, porque pensamos que nos bastamos a nosotros mismos, nos encaminamos por un camino de fracaso. Dios es el único que verdaderamente salva y libera.

Su madre fue violada, no abortó y ahora su hijo es sacerdote

Su madre fue violada, no abortó y ahora su hijo es sacerdote.
Este sacerdote cuenta hoy dia su testimonio para dar Gloria a DIOS

“Yo podría estar en un tacho de basura, pero a mí se me dio la vida”, afirma el sacerdote Luis Alfredo León Armijos, de Loja (Ecuador) quien a sus 41 años comparte su historia al haber nacido tras una violación cuando su madre tenía solo 13 años. El presbítero también cuenta cómo conoció y perdonó a su padre a quien llegó a confesar y que ahora lleva una vida de fe.

El sacerdote diocesano y párroco de la Parroquia San José en Loja, relató que su madre, María Eugenia Armijos Romero, a su corta edad cuidaba y limpiaba una casa en Loja para ayudar a sus padres y a sus siete hermanos: “el dueño de la casa aprovechando que estaba solo, abusó de ella dejándola embarazada”.

A pesar del rechazo de su familia que “no quería que nazca el bebé por lo que la golpeaban en la barriga y le dieron bebidas para que abortara”, María siempre defendió la vida de su hijo y al verse sola y sin apoyo “oró y sintió en su corazón que el Señor le decía: defiende ese niño que está en ti”, contó el P. León.

María huyó de Loja hacia la ciudad de Cuenca donde sobrevivió por sus propios medios. El domingo 10 de octubre de 196, en un parto lleno de complicaciones por su corta edad y su pequeña contextura, nació Luis Alfredo con algunos problemas respiratorios que el amor de madre también ayudaron a sanar.

Su madre fue violada, no abortó y ahora su hijo es sacerdote

Después de un tiempo y con la ayuda paterna, María volvió a Loja para empezar “una vida como madre soltera. Le tocó quedarse a cargo de su violador –mi padre – quien acepta reconocerme y hacerse cargo de mí, pero eso no quiere decir que las cosas estaban sanas entre ellos”, relató el P. León.

El presbítero recuerda que su “padre visitaba siempre la casa y cumplía con nosotros. Ellos (sus padres) tuvieron 3 hijos más, y mi relación con él era distante pero buena. Le tenía mucho respeto, infundía autoridad, conmigo ha sido muy fuerte, me llevaba a trabajar”.

Cuando el P. León tenía 16 años lo invitaron a la Renovación Carismática donde “tuve mi primer encuentro con Cristo, aprendí de su amor maravilloso”, y comenzó a predicar y dar catequesis “en todo lugar que Dios me ponía” como los buses y la correccional de menores.

A los 18 años sintió el llamado a la vocación sacerdotal e ingresó al Seminario de Loja sobreponiéndose a la oposición de su padre. “Él me decía: tú no puedes ser sacerdote porque tú debes saber bien quién eres”.

Con un permiso especial del Obispo por su corta edad, fue ordenado a los 23 años: “fue toda una bendición para mi vida”, recuerda.

Dos años después ingresó al Camino Neocatecumenal y su madre le contó, tras terminar la relación con su padre, cómo fue que vino al mundo. Eso marcó el punto de inicio para un camino de reconciliación de ambos. El sacerdote ayudó a su mamá a entender que no podía odiar a su padre y que Dios la invitaba a amar su propia historia.

El sacerdote relató a ACI Prensa que con esta experiencia él comprendió que siempre había predicado a los demás del amor de Cristo en sus vidas y ahora entendía que “Dios me permitía ser sacerdote no para juzgar sino para perdonar, para ser instrumento de su misericordia, y yo había juzgado mucho a mi padre por todo”.

Años más tarde recibe una llamada de su padre “se iba a operar y le daba miedo, y me dijo: quiero que me confieses”. Después de unos 30 años que no comulgaba, “mi padre regresa a la comunión, a la Eucaristía”.

“Yo le decía: papá, usted merece el cielo, una vida eterna, así como la Iglesia a mí también me está haciendo ver el cielo, y en ese momento mi padre se lleno de lágrimas”.

Cuando el P. León predica a madres gestantes que pasan por dificultades les recuerda que así como Jeremías, Dios forma en el vientre la vida de un hijo, y que no lo vean como “un hijo que trae sufrimiento, que trae dolor, yo les digo que un hijo trae la salvación, trae bendiciones”.

“Como Jesucristo que fue insultado, perseguido, ya desde niño fue causa y cruz del dolor, en sus hijos reciban la bendición de Jesús” agregó.

El presbítero aconseja a los hijos que conozcan bien “la historia de uno. Aprendan a ver las cosas desde el amor de Dios. Uno puede enterarse de su historia y odiar la propia vida, juzgar a Dios como me había pasado a mí, pero descubrí que el amor de Dios había estado ahí cuidándome la vida”.

“Joven, si el padre de la tierra se ha equivocado y te ha fallado, el padre Dios nunca nos ha fallado. Si eres hijo e madre soltera debes ver en tu vida cómo el padre Dios te ha cuidado”, exhorta.
“Yo pude estar en un tacho de basura, pero a mí se me dio al vida, yo digo es una gratuidad, todo lo que tengo, la vida en sí misma es un don exquisito que Dios da”, concluyó.

Su madre fue violada, no abortó y ahora su hijo es sacerdote.
Este sacerdote cuenta hoy dia su testimonio para dar Gloria a DIOS

Ser Testimonio segun el evangelio de Jesus

El Evangelio de Hoy
Viernes 02 de Agosto de 2013
Ser Testimonio segun el evangelio de Jesus
santo Evangelio según san Mateo 13, 54-58

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?». Y se negaban a creer en Él.

Entonces, Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa». Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.

Palabra del Señor.

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Testimonio del joven en silla de ruedas que sobrecogió a 3 millones en Copacabana

Testimonio del joven en silla de ruedas que sobrecogió a 3 millones en Copacabana
El joven a quien obedeció el Papa

El joven brasileño Felipe Passos conmovió a los cerca de tres millones de participantes  de la Jornada Mundial de la Juventud, incluyendo al mismo Papa Francisco, cuando relató durante la Vigilia en la playa de Copacabana, la historia que lo llevó a una silla de ruedas y a descubrir el valor  de la Cruz en la vida del cristiano.

Felipe, de 23 años, explicó que su historia comenzó al final de la pasada Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, donde se había comprometido espiritualmente a guardar la castidad hasta el matrimonio y a trabajar intensamente para que su grupo de oración de su natal ciudad de Ponta Grossa, en el estado de Paraná, pudiera participar en la Jornada Mundial de la Juventud, que el Papa Benedicto anunció para Rio de Janeiro.

De modestos recursos, Felipe y sus amigos comenzaron a juntar fondos mediante múltiples y sacrificados trabajos, al tiempo que se preparaban espiritualmente, orando, participando en adoraciones eucarísticas, ayunando y realizando obras de solidaridad.



Testimonio del joven en silla de ruedas
El testimonio de Felipe Passos en la vigilia del sábado de la JMJ, su apelación a que todos miremos nuestra cruz y la aceptemos, ha sido sin duda uno de los momentos por los que se recordará la JMJ de Río de Janeiro. Hasta el mismo Francisco se llevó la mano a su cruz pectoral cuando este cristiano de 23 años lo pidió a todos los presentes.
 

“Pero el mes de enero de este año, dos días antes de cumplir los 23 años, dos jóvenes entraron en mi casa, armados, con la intención de robar el  dinero que habíamos juntado con tanto sacrificio”.

“Pensé en los meses de esfuerzo, de sacrificio de mi familia, de mis amigos y compañeros… en lo que nos sería arrebatado y decidí que no lo daría”.

Felipe salvó los ahorros del grupo, pero recibió un disparo que casi termina con su vida. “Estuve clínicamente muerto, tuve varios paros cardiacos, y el médico dijo a mis padres en el hospital ‘este joven no tiene esperanzas’… pero aquí estoy, y mi comunidad está aquí por la misericordia de Dios”.

El joven paranaense, ante la multitud enmudecida y un Papa  Francisco que lo miraba atentamente, relató cómo  estuvo en coma, respirando por un tubo, mientras su comunidad ofrecía oraciones y sacrificios por su recuperación.

Finalmente, cuando recuperó la conciencia, lo primero que hizo fue pedir la Eucaristía; y tras recibirla, su recuperación se aceleró.

Sin embargo, Felipe quedó confinado a una silla de ruedas: “esta es mi cruz, la cruz que me envió el Señor para acercarme más a Él, para vivir más abierto a su gracia y su amor”, explicó.

Cuando la multitud irrumpió en un aplauso, Felipe interrumpió: “¡Silencio! ¡Escuchemos al Espíritu Santo!”.

El joven de 23 años pidió luego a cada uno de los presentes tomar en sus manos y dirigir la mirada a la cruz del peregrino que cada uno llevaba en su pecho, y los invitó a meditar en silencio sobre “cuál es la cruz que el Señor me ha dado, cuál es la cruz que él quiere que lleve por su amor”.

El momento de oración y meditación ante la cruz fue seguido por todos los presentes, incluyendo los obispos y cardenales, que contemplaron su propia cruz pectoral, y creó un raro momento de profundo silencio a todo lo largo de la playa de Copacabana.

Felipe concluyó su testimonio pidiendo oraciones y la bendición del Papa Francisco.

Testimonio del joven en silla de ruedas que sobrecogió a 3 millones en Copacabana
El joven a quien obedeció el Papa

UN PASTOR “LEVANTA” A PATADAS UNA IMAGEN DE LA VIRGEN

UN PASTOR “LEVANTA” A PATADAS UNA IMAGEN DE LA VIRGEN
Pero no se imaginaba lo que sucedería después

 
UNA VIEJA NOTICIA, CON UN NUEVO E INESPERADO DESENLACE
Por Tiago Santos (Traducido del Portugués)
 
Para refrescarte la memoria: 12 de octubre de 1995, día de N. S. Aparecida, durante el programa Palabra de Vida, trasmitido por la TV Record, el Pastor Sérgio Von Helder tuvo lo que podemos llamar de acceso de furia, tomado por un descontrol y total falta de respeto por la creencia ajena, comenzó a patear la imagen de la Patrona del Brasil, generando una de las mayores polémicas religiosas de la historia reciente de nuestro país (Brasil). El “Obispo” de la Iglesia Universal del Reino de Dios, llegó a ser condenado por “incitar a la discriminación de prejuicio religioso, a través de palabras y gestos”, pero su mayor pena él ni se imaginaba cuál sería…

 
Un día de éstos, en la TV Canção Nova (canal 20 UHF Rio de Janeiro), durante la homilía el Padre Edmilson recordó el hecho que nos parecía tan distante, pero que él trajo a la superficie por su final más que sorprendente.

Cierto tiempo después de episodio, el Pastor Von Helder comenzó a sentir fuertes dolores en la pierna izquierda, la misma con la cual había pateado la imagen de la Virgen. Poco a poco los dolores, hasta entonces sin explicación, fueron aumentando hasta el punto que tuvo que buscar ayuda médica. Von Helder probó varios tipos de tratamientos en el país, pero sin resultados… el dolor sencillamente no cedía.

Por recomendación de los médicos, Sérgio fue a buscar ayuda en los Estados Unidos, en una clínica especializada. Allá estuvo un buen tiempo internado. Según él mismo, Sérgio, el tratamiento era el mejor posible.

Pero había una enfermera que le dedicó, siempre, una atención especial, lo acompañaba en los momentos más difíciles y de intenso dolor, principalmente durante las noches en que el dolor no pasaba por nada del mundo, ella cuidada su pierna y le daba confort y esperanza. El tiempo fue pasando y poco a poco el tratamiento daba resultado hasta lograr la sanación completa. – UN PASTOR “LEVANTA” A PATADAS UNA IMAGEN DE LA VIRGEN – Pero no se imaginaba lo que sucedería después –

 
Su alegría era tanta que, muy conmocionado, resolvió dar una fiesta de agradecimiento y despedida a todo el equipo que lo había tratado. Durante la fiesta, Sérgio se dio cuenta que la enfermera, que había sido tan importante en su recuperación, no estaba en la fiesta. Entonces fue en busca del Director de la Clínica con el propósito de saber dónde estaba la enfermera, negra, simpática y atenta que lo había amparado en todas esas noches de dolor y desespero… Y para su gran susto, el Director le dijo no conocer a tal enfermera y que no había ninguna enfermera negra que trabajara en esa área del Hospital. Sergio insistía preguntando aún a otros médicos y enfermeras, inclusive si no podría ser de alguna otra área del Hospital, pero nadie siquiera imaginaba quién pudiera ser ella. Fue ahí cuando cayó de rodillas, en llantos, en plena fiesta, dándose cuenta de lo sucedido… Nadie entendió lo que sucedió en ese momento, solamente Sérgio. Cayó en cuenta que todo ese tiempo, la enfermera que estuvo a su lado en todos esos momentos de dolor y dificultades era Nuestra Señora la Virgen Aparecida.

 
Embargado de vergüenza y remordimientos, Sérgio se convirtió al Catolicismo y hoy cuenta su historia a quien lo quiera escuchar… Un testimonio de fe tardía, pero nunca es tarde para la bondad infinita de Dios y el cariño y el gran amor de María, nuestra Madre, que aún humillada no abandonó a un hijo en su dolencia.

IMAGENES de Video Fuertes (advertencia)
http://www.youtube.com/watch?v=WPIoxanOkxI&feature=player_detailpage
 
UN PASTOR “LEVANTA” A PATADAS UNA IMAGEN DE LA VIRGEN
Pero no se imaginaba lo que sucedería después

Mensajeros del amor de Dios – Evangelio de Hoy

El Evangelio de Hoy
Miercoles 10 de Julio de 2013
Ser mensajeros del amor de Dios con nuestra vida,
nuestro modo de actuar, de hablar, de pensar.
santo Evangelio según san Mateo 10, 1- 7

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: «No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.

Oración
Jesús, gracias por el don de la fe, porque podemos disfrutar de tu compañía y recibirte en la sagrada Eucaristía. Sabemos que no somos dignos pero tú así lo has querido en tu infinito amor de Padre. Ayúdanos para que en esta meditación nos llenemos de tu amor y podamos ir por todo el mundo y proclamar tus maravillas, contagiando con tu amor los corazones de cuantos encontremos en nuestro camino.

Meditación de El Evangelio de Hoy
Ser mensajeros del amor de Dios con nuestra vida

El mundo actual olvida en ocasiones los valores trascendentes de la persona humana: su dignidad y libertad, su derecho inviolable a la vida y el don inestimable de la familia, dentro de un clima de solidaridad en la convivencia social. Las relaciones entre los hombres no siempre se fundan sobre los principios de la caridad y ayuda mutua. Por el contrario, son otros los criterios dominantes, poniendo en peligro el desarrollo armónico y el progreso integral de las personas y los pueblos. Por eso los cristianos han de ser como el “alma” de este mundo: que lo llene de espíritu, le infunda vida y coopere en la construcción de una sociedad nueva, regida por el amor y la verdad. Homilía del Papa Juan Pablo II, 24 de Enero 1999

Reflexión
Detengámonos brevemente en el primer versículo, cuando Jesús convoca a sus discípulos y ellos acuden a Él y reciben una serie de dones que ellos jamás se hubieran imaginado. Los discípulos creían ya tenerlo todo, se sentían contentos por estar con el Maestro. Pedro, que había dejado su casa, a su suegra y su barca, se sentía feliz. Lo mismo Mateo, quien había dejado todas sus riquezas. Y así cada uno había dejado todo para seguir al Maestro… y para servirle. Ya no podían esperar otro cambio de rumbo en sus vidas… pero, ese día el Señor se notaba distinto, se alegre y recogido a la vez. Les recordaba el día en que cada uno de ellos había sido llamado y les había invitado a dejar las redes y seguirle. Ya nada más podía pedirles Jesús. Sin embargo, ese día tan especial Jesús convoco a doce de los que le seguían de cerca y los envío a llevar su mensaje de amor y salvación a todos los hombres; les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad y dolencia.
Hoy Cristo nos sigue convocando para que vayamos y demos testimonio. Pero necesita de nuestra docilidad a fin de que respondamos a esta convocatoria como lo discípulos. No es una invitación de grupo, sino individual, con nombres específicos: Pedro, Juan, Mateo. Solo que hoy son nuestros nombres los que se escuchan. No perdamos la oportunidad de estar atentos para escucharle y abiertos a lo que Él quiera de nosotros… aunque pensemos que ya no podemos dar o recibir más.
La Iglesia nos necesita para ser luz en la tierra, necesita de hombres y mujeres, laicos y consagrados para la nueva evangelización.

Propósito
Viviré con mayor delicadeza mi vida cristiana transmitiendo el amor de Cristo con mi testimonio, haciendo 2 actos de caridad ayudando a una persona.

Dialogo
Jesús, quiero corresponder al don de la vida de gracia. ¡Qué sería de nuestras vidas sin tu presencia en nuestras almas! Ayúdanos a valorarla al máximo y a cuidarla con mucho cariño. Que demos testimonio de tu amor en medio de la sociedad que sufre por no conocerte. Te pedimos por todas aquellas almas que aún no te han conocido y andan en tinieblas para que algún día abran los ojos de sus corazones al amor de Dios. También te pido por aquellas personas que aun conociéndote no se acercan a ti.

Jesús está siempre con nosotros. Sed los mensajeros del amor y de la paz que él trae a nuestro mundo. Juan Pablo II

El Evangelio de Hoy
Miercoles 10 de Julio de 2013
Ser mensajeros del amor de Dios con nuestra vida,
nuestro modo de actuar, de hablar, de pensar.
santo Evangelio según san Mateo 10, 1- 7